Luca, la cultura y la rebeldía

La leyenda del rock nacional. (Foto: wikipedia.org)

Tal vez por destino o casualidad, cuando estaba en plena rehabilitación en las sierras del Nono, en Córdoba conoció a German Daffunchio. Su comunicación era a través de la música dado que ninguno de los dos, hablaba el idioma del otro. Tiempo después los dos, junto a Alejandro Sokol y Stephanie Nuttal darían inicio a una de las bandas más legendarias del rock argentino: Sumo.

Luca George Prodan nació en Roma, Italia, el 17 de mayo de 1953. Estudió en colegios ingleses y escoceses de élite, como el Grodonstown College. Poco antes de graduarse se escapó de la escuela de Escocia, y comenzó a trabajar en la discográfica Virgin, en Londres.En 1971 fue arrestado por posesión de drogas, desertó del servicio militar, y en 1973 fue encarcelado por segunda vez. En 1979 sufrió un coma hepático. Sumido en su adicción a la heroína, soñó con desintoxicarse en Córdoba, donde vivía su amigo Timmy Mckern, quien se volvería el manager de Sumo.

Traía con él desde Europa un bagaje musical que impondría en Argentina. La banda se caracterizó por mezclar estilos como el ska, el rock, el reagge y algún dejo de punk y psicodelía: Sumo era una banda difícil de encasillar en un solo género, así como el mismo Prodan escapaba también las definiciones.

Pese a la fama de alborotadores que la prensa había generado en torno a Sumo, Luca no renegaba de su educación de Elite: eran las dos caras de una misma moneda. En una entrevista en el suplemento Si! de Clarín, se definía como “culto y reventado”. “Sé un poco de todo”, sentenciaba. Al igual que cuando en una entrevista disparó: “Yo sé 4 idiomas y me dicen reventado… ¿reventado quién?”

Luca se acostumbró desde muy chico a no pedir permiso para tomar sus decisiones desde muy chico. Cuando se escapó de la escuela a la que iba en Escocia estaba en las búsquedas de la policía, y aunque se creía que estaba viviendo en Noruega, su madre lo encontró en una esquina de Roma. Esa actitud determinante la trasladaría al crear Sumo: gastó los únicos 20.000 dólares que tenía en instrumentos para su nueva banda.

En diálogo con el Suplemento Si! De Clarín, el 18 de julio de 1986, confesaba: “Estoy mal y quiero ponerme mejor. Pero tengo la suerte de tener un trabajo que me gusta y una novia que amo. Pero igual estoy mal…”. Un año después, la leyenda de Hurlingham moría un 22 de diciembre de una cirrosis hepática a los 34 años.

https://www.youtube.com/watch?v=0KazzIdUFrc (Vídeo: TV Pública Argentina)

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