Navegando por los mares estancados entre piedras de la negación absurda

Piedras que lastiman, razonado mi piel tal bisturí en una operación, pero de una forma salvaje y sin piedad

Agüita salada que cicatriza mis heridas, hazme parte de ti y llévame a lo hondo de tu profundidad cristalina y sanadora

Para poder sanar. Aceptar. Dejar de negar.

Necesito hundirme en tus aguas para de a poquito brazeando y pataleando renacer en la superficie de tu mar salado

Y así curar, así sanar.

Te rezo, te canto, te pido y te anhelo; te agradezco y te perdono. Te amo.

Me rezo, me canto, me pido y me anhelo; me agradezco y me perdono. Me amo.

Vine a esta tierrita a sanar, sanarme y ayudar en la sanación del otro, siempre desde el amor. Con el corazón.

Así que agüita de mares cristalinos, llévame a tu profundidad para así poder curarme; cicatrizar heridas del pasado que no he dejado de abrir día a día un poquito más, y aceptar, amar y agradecer mi presente.