25 cosas que aprendimos en México

(Inauguro este espacio en Medium, abierto hace bastante pero jamás usado, porque me consideré eyectada de mi cuenta Tumblr. Al tercer intento de carga sin éxito me pudrí y cambié de canal).

Un post medio 9gag, para compartir un poco de lo que a mi amiga Ivana y a mí ese bello país nos ha dejao’.

1- La diferencia entre burrito, taco, quesadilla, fajita y enchilada

No radica tanto en el contenido como sí en la forma de doblar la tortilla, sea esta de harina de maíz o de trigo. El taco se dobla en dos, la fajita se sirve separada del relleno, el burrito viene envuelto, la enchilada también y trae salsa picante arriba, la quesadilla claramente tiene queso, se dobla por la mitad y en general se divide en porciones.

2- Botana significa snack

Parecido a la picada y las tapas. De ahí que esta sea la familia de los totopos (nachos).

3- Al limón le dicen lima y a la lima le dicen limón

¡Eso!

4- AAAAH pica pica pica, aguaaaa!!! #NOT

Pedir que te sirvan un plato sin picante no tiene mucho sentido: podrá venir un poco más leve, pero se siente igual. Sea que voluntariamente elegís arder un rato, probaste la salsa más hot por equivocación, o te juraron que ese plato venía sin chile pero no, no intentes apagar el fuego con agua, para eso están todos los nachos y tortillas que te trajeron alrededor.

5- A dos manos

Dicen los que saben que la mejor manera de tomar mezcal es alternándolo con cerveza. Ningún fondo blanco, de a sorbos, embrague y acelerador entre el shot y la botella.

6- Carajillo 43

Café espresso + Licor 43. Queda exquisito, puede tomarse frío o caliente y se estila pedirlo de postre. También se puede hacer con brandy.

7- Oh, y ahora quién podrá defenderme!

Por si al igual que a nosotras hay alguien a quien este dato se le pasó, un chapulín es un primo hermano del grillo. Seguro Marley le haya entrado a alguno, porque se comen fritos o tostados. Obvio que de ahí viene el Chapulín Colorado que, btw, nos enteramos que no cae muy bien en el pueblo mexicano.

8- Uber te hidrata

Subirte a un Uber en CDMX, pedirle botellita con agua y que no tenga, es la excepción. Normalmente todos llevan varias para que sacies tu sed y asegures un % de tus 2L diarios;)

9- Tiburones del Caribe

Los del mar ni idea, por suerte no me los crucé. Pero sí a los que te trasladan por Tulum, ya que así se llama el sindicato de taxistas local (gente re poderosa dícese). El lugar se divide en dos áreas principales: el centro (donde hay bares, restaurants, localcitos y hostels), y la zona hotelera, cerca de la playa, más apartada y chill. Si querés pedir un taxi en esta última, tenés que salir a la calle y comunicarte por medio de una batiseñal: prender y apagar una linterna para que entiendan que los estás llamando. En medio de la oscuridad alguien te devuelve una luz, que confirma que te está por pasar a buscar. Esto es de noche, claro, de día te la debo. Uber no hay.

10- Los dioses se pueden enojar

Esto lo aprendimos de Pacal, el joven guía — nerd — capo — estudiante de Antropología y Geografía que nos dio una masterclass de Culturas Prehispánicas en Teotihuacán y el Museo Nacional de Antropología. Según vivencias personales, nos contó que si le haces una promesa a los dioses y no cumplís con tu parte, se te re pudre el rancho. Él asegura que una diosa se enojó con él durante otra visita a ese museo, él se dio cuenta y se empezó a sentir físicamente mal. Su profesor/mentor, que también estaba ahí en ese momento, le dijo que la diosa — en algún otro plano, me imagino — estaba vomitando sobre él, y que para hacer las paces tenía que hacerle una ofrenda. Con sangre. El profesor pudo hacerla en nombre suyo y así se amigaron, pero entendió que esos dioses están muy vivos y presentes. ¡Espero que a ellos no les moleste este post!

11- Playa del Carmen es Tinder…

…en la vida real. Te mirás, si no te gusta haces swipe para la izquierda, si hay suficiente eye-contact es match y en dos minutos estás hablando o loquesea. Superlike vendría a ser cuando alguien que ni idea se te acerca — muchas veces insistentemente- igual.

12- Las calles de Playa del Carmen están todas rotas

Y nos proporcionaron el único pequeño accidente del viaje. Hay que caminar con mucho cuidado, sobre todo de noche, porque el piso está lleno de baches y si hay algo que no ayuda es la iluminación. Menos con calzado playero o de salida nocturna. Por otro lado, pareciera que esta localidad se tomó sus licencias en lo que al concepto de vereda refiere. Fuera de todo esto, nos gustó un montón :) :)

13- Reposeras Tommy Bahama

El gran hallazgo del viaje. A falta de malla amarilla y sombrilla, paseábamos con nuestras sillas por las peatonales de Riviera Maya, sin temor a ser tildadas de ridículas, astronautas, o dos Campanelli en la playa. Llegamos a saber que en Youtube existen tutoriales sobre cómo cerrarlas, y una respuesta de Instagram Stories le valió su mejor definición: la repo-mochi, y repo-mochi quedó.

14- Los reggeatoneros se la dejaron re difícil a l@s cantantes latin@s en cuestiones de género y de mercado

Case studies: Despacito — Luis Fonsi ft. Daddy Yankee// Duele el corazón — Enrique Iglesias ft. Wisin// Chantaje — Shakira ft. Maluma// Desde esa noche — Thalía ft. Maluma// Vente pa’ cá — Ricky Martin ft. Maluma//

15- Nos sabemos todas las canciones de Maná

Nos acompañó, por elección de alguien del bar, durante todo un almuerzo playero (en el que comimos los mejores burritos de pollo de todo el viaje y de toda la vida) un Grandes Éxitos de Maná y nos sorprendimos por cómo, canción a canción (estuvimos más de una hora y media), en cada intro ya descubríamos qué tema era, sin presentar ningún tipo de inconveniente para seguir la voz de Fer de principio a fin. De pé a pá. De Labios Compartidos a Clavado en un bar. Son esas cosas que sabés sin saber que sabés.

16- El palacio de los Rebotes

Cuando me enteré que la última noche del viaje iba a tocar Morrissey en Ciudad de México y que yo justo iba a estar ahí, empecé a presentar unos signos metamórficos metamiedo metaexcitación metagrito metayamismocomprolaentrada, pero cuando me contaron (x2) que al Palacio de los Deportes, lugar del show, le dicen Palacio de los Rebotes y que se escucha muy mal, decidí no ir.

17- Usar la gorra al revés sirve para algo

Aprendimos que –justo no sería el caso de esta foto, que me robé de la web de mi ex trabajo- usar la gorra con la visera hacia atrás tiene una finalidad: ayudar a que no se te vuele con el viento. Ideal para días de navegación o de twerking a la intemperie.

18- Lo del agua ya pasó pero

Hay un mito popular, y varias referencias en cine y TV (en la película de Sex & the City hacen una mega exageración, tengo entendido) sobre los cuidados que hay que tener con el agua de la canilla y el hielo en todo México. La historia de un amigo de un amigo que fue y se intoxicó. Si bien nunca está de más tomar recaudos como evitar el hielo en los carritos de la calle, muchos nos dijeron que ya no se corre peligro en casas, hoteles, bares ni restaurants. Igual, se aconseja lavarse los dientes con agua mineral (Mariana Nannis estás por ahí?) y, sobre todo, antes de limpiar frutas y verduras o hervir algo, purificar el agua con este liquidito azul.

19- Los mariachis cobran

Y sí, más vale, es su laburo. Pero algunos, como este tan simpático que nos agasajó en un restaurant la noche del cumple de Ivi, se copan en cantarte por amor al arte, y otros, ni bien les pedís un El día que me quieras ya te aclaran que son 150 pé. También nos dijeron que en CDMX los posta posta van caminando por el centro, los subís a tu auto y los llevás bajo el balcón de la persona a la que quieras enamorar.

20- Las puertas se abren al revés

Siempre que te enfrentes a una cerradura mexicana, accioná al contrario de lo que la lógica o la costumbre indique. Real.

21- Si te tiras a un cenote se te limpia el alma

Eso dicen en Tulum, de cuanto más alto te tires, mejor es. No lo comprobamos, queda para otra vez.

22- Se dice A DE O y no ADO

Es la compañía de buses que te traslada de Cancún a Playa del Carmen, de Playa del Carmen a Tulum, de Tulum a Cancún, y así. Normalmente pasan unas películas pésimas que no mira nadie. NADIE, posta.

23- Época Fabián

Técnicamente esto no es algo que hayamos aprendido, sino más bien descubierto, formulado, postulado. Ah pará. Llevaría mucho desarrollo pero para sintetizarlo esta foto es Época Fabián (no sólo Vena, también Mazzei, y es un nombre que define a esa época en general). Es — “Y Martincho? Cómo va la escuela?”, “Uuuufa má! Otra vez??”, “A vos también te pasan cosas conmigo?”, “Dejo todo, me voy. Decidí ir a probar suerte al sur, viajo esta misma noche a San Martín de los Andes”, “Ay, sos eh! Sos!!!”, “Y, desde que pasó lo de los viejos no está bien, viste cómo es Marianela…”. Y así durante todas las vacaciones, intentando mantener diálogos normales sobre nuestra vida pero en clave Fabián.

24- Hay un soundtrack recurrente

Bossa n’ Stones, Bossa n’ Beatles, Bossa n’ Essentials, a toda hora y por todos lados. El sonido del mar y este tipo de musicalización se roban almuerzos y atardeceres en bares de playa. Siguiendo la línea, pero acaso animándose a dar unos cuantos pasos más allá, pudimos apreciar varias veces a Marc Anthony y su apuesta por un Hotel California salsa. Polémico, cuando menos. Forever del Team J.Lo.

25- México es Mágico

Y aunque la magia no tenga explicación, algunas palabras me ayudan a describir un poco qué sentí cerca de las pirámides, o en el patio de La casa azul de Frida Kahlo en Coyoacán, o en cualquier lugar frente al mar: SOL * IMANTACIÓN * SENSACIÓN DE PERTENECER * SENSACIÓN DE QUERER QUEDARME * CONEXIÓN. También aprendimos que esa energía trae “casualidades” y “coincidencias” muy geniales y, en algunos casos, inmediatas.

bonus track:

Con la tapa de la pasta de dientes se puede abrir la pasta de dientes

Esto aplica también para otras cremas y pomadas, en su uso por primera vez, cuando viene cerrada con papel aluminio. Yo no quiero quemar a nadie, pero esto sólo lo aprendió una de nosotras dos ;)