El arte de contar historias

El viernes de esta semana, tuve una conferencia sobre Storytelling, contar historias. Y no, no nos contaron historia ni historias, si no de cómo mediante historias captar y mantener la atención del público al realizar por ejemplo una conferencia como la que en ese mismo momento estamos recibiendo.

Bien, fue interesante aunque mi capacidades de atención no es muy alta, logro mantenerla más que de costumbre por lo que puedo concluir que en mi caso funcionó.

Al hablarnos de el acto de contar historias, también nos hizo conocedores de las diferencias entre que cuente un hombre o una mujer un mismo hecho o suceso. A lo que él señaló “Ellas detectan colores y sabores mucho mejor que nosotros, pero esa diferencia se soluciona femenizando nuestro cerebro, además las mujeres son más visuales y nosotros auditivos.”

El conferenciante era una persona de media edad ya cercana a la jubilación el cual había hecho de contar historias casi una profesión, o más bien, lo desempeñaba diariamente en su profesión.

Esto me llevo a la cuestión de que no será que la sociedad es la mayor culpable de la creencia de que hombres y mujeres somos tan distintos? Que el ser criados de una forma u otra hace que percibamos la misma realidad de forma distinta?

Quizá si no nos fijáramos tanto en las diferencias existentes como en solucionarlas, dichas diferencia casi no serían o no serían perceptibles.

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