Lo inesperado

Soy fan de las cosas inesperadas, una gruppie que persigue esos momentos, que los anhela.

Tanta espera me hace caer en la ansiedad.

No sé qué tan grave sea el problema de vivir esperando lo inesperado.

Suena ilógico, pero así funciona mi cerebro.

A la espera de flores, de un beso en la oscuridad, espero que regreses, espero que me ames de la misma manera que yo lo hago y está espera me carcome.

Han pasado al menos 2 meses desde que no estás en la ciudad y es increíble cómo mi ansiedad y la oscuridad se apoderan de manera proporcional al tiempo que no he tocado tu piel, que no puedo enredar mis dedos en tus rizos, proporcional a la distancia que nos separa, al tiempo que tardas en llamar.

Es una lucha constante por calmarme.

Pero me desgasta tanto que me siento de nuevo, cansada todo el tiempo, sin afán de arreglarme.

Necesito dejar de esperar.

Necesito curarme de esta ansiedad.