The best two years

La vida está llena de metas, sueños, planes, proyectos e incluso errores. Todos tenemos diferentes experiencias, todos somos diferentes, todos pensamos diferente y al final todos tomamos decisiones distintas que nos ayudan y nos moldean a la manera que nuestro Padre Celestial quiere.

Jóvenes, en los próximos años los van a distraer ideas, sentimientos y personas. Aferrense a su decisión, que yo sé lo que les digo. Inviertan su tiempo en prepararse para ser buenos misioneros, aprendan de la Restauración, el Plan de Salvación y el Evangelio de Jesucristo. Conozcan el Libro de Mormón y adquieran un testimonio de ese libro, al hacerlo sabrán que José Smith en verdad fue un profeta y con eso sabrán que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el reino del Señor que de nuevo se ha establecido sobre la tierra, en preparación para la segunda venida del Mesías.

El prestar servicio como misionero me ayudó a tener una mejor perspectiva de TODO, del Evengelio, de las personas, de las culturas y del mundo. Me ayudó a comprender que en la vida no puede haber perspectiva sin distancia. Créanme nada les va a dar mayor felicidad. A medida que estudien la vida y las enseñanzas de Cristo en innumerables maneras, su fe en Él aumentará. Llegarán a saber que Él los ama individualmente y los entiende perfectamente. Van a pasar de una vida centrada en sus propias necesidades a una vida centrada en el bienestar de su prójimo.

No importa si van lejos o van cerca, van a conocer gente realmente maravillosa, van a conocerse más a ustedes mismos y a comprender mejor a las personas. Van a tener una relación estrecha con nuestro Padre Celestial y Jesucristo, van a llevar su nombre en su pecho por 18-24 meses y eso no es cualquier cosa.

Van a conocer y caminar por calles y ciudades que jamás se imaginaron, van a hablar con desconocidos y escuchar diferentes historias, les harán todo tipo de preguntas y ustedes también se harán muchas preguntas. Van a comer allá lo que nunca van a comer acá, van a tener todo tipo de experiencias que les ayudarán a ver el mundo de diferente forma. Esta experiencia les ayudará a ser mejores seres humanos, mejores líderes, excelentes padres y un ejemplo para su comunidad.

Durante su Misión expriman cada día trabajando duro y ayudando a esos que no conocen el plan que les ayudará a regresar a vivir con nuestro Padre Celestial nuevamente. No tengan miedo de hablar con personas, de testificar o de invitar, no tengan miedo de las situaciones incomodas (al contrario hagan que esa situación incomoda se vuelva más incomoda lol y lo disfrutarán. Más si les toca hablar otro idioma).

Vayan con espíritu de humildad que eso les garantiza la capacidad de aprender mucho más. Aprendan de lo simple y lo extraordinario. Asombrense de todo lo nuevo que conozcan, asombrense de lo que el Evangelio restaurado hace con las personas que deciden cambiar sus vidas.

Cuando salgan de casa van a extrañar a su familia y amigos, incluso las primeras semanas serán eternas pero después de los primeros meses verán que los dos años se convertirán en 2 meses. Ir a una misión les hará comprender quienes en realidad son, cuál es su propósito en esta vida y en la vida venidera. Van a ver que el mundo se les hará más pequeño.

Elder M. Russell Ballard visitó mi misión en Edmonton, Canadá y dejó está bendición apostólica sobre cada uno de los misioneros:

"Hagan que su personalidad sea radiante. Muestren su confidencia. Sonrían. Amén. Tengan Fe. Ustedes no se imaginan cuanto el Señor aprecia su esfuerzo y su servicio como misioneros". ♥

Creo en Dios, en Su perfección y sé que somos Sus hijos e hijas en espíritu con el potencial divino de llegar a ser como Él es.