La educación: una llave cara e ineficiente

Quiero hablar exclusivamente de mi experiencia cursando primer año de la carrera Diseño Gráfico y Publicitario en la Escuela Superior de Artes Aplicadas Lino Enea SPILIMBERGO.
E invito a cualquier persona en desacuerdo a que me corrija o me explique su punto de vista.

Ya no sé si el problema lo tengo yo. Porque de casualidad viví una experiencia similar en la secundaria, y poco recuerdo ya de la primaria (o no le daba importancia).

Espero mi objetividad no sea influenciada completamente por la falsa expectativa que tenía de la facultad hace unos años atrás.

La facu, un lugar donde forman profesionales, o dónde los profesionales se forman.

Quiero empezar hablando sobre este tema que me parece uno de los más fuertes. Obvio está que la carrera es para quien la quiere cursar, más allá de que haya algún indeciso, algún obligado (aunque no lo creo en DG). No pretendo entrar a los cursos dónde profesores súper motivados, con energía de un coach de fútbol, alienten a sus alumnos. Pero tampoco deben haber profesores como los que hay.

Estoy hablando en general. Profesores desinteresados, profesores que machacan, profesores como robots tan sistematizados y rígidos. Está el que pasa el powerpoint y se va, el que te genera miedo cuando le haces una pregunta, el que te deja con más dudas que repuestas, y cuántos casos más.

Investigué un poco sobre métodos de enseñanza-aprendizaje y hay de toooodo (con tantas “o” como Google). Ahora bien, me gustaría saber cuál es el argumento de estos profes porque no quiero armar falsos justificativos. Claro que puedo decir: Sí, este profe se hace el tonto para que cuando me toque lidiar con otros tontos no sea tan difícil para mí. Pero…

No justifica nada que salgan 2 o 3 “muy buenos” profesionales de la facultad, porque personas admirables aparecen desde los más remotos lugares. Y estoy completamente seguro que esos profesionales SE FORMARON, no los formó nadie.

Y no me quiero quedar con “rescatar” lo bueno o “el papelito te abre puertas”. Prefiero sentado en mi casa, escuchando música: leer, buscar, investigar, reflexionar y poner en práctica lo aprendido haciendo proyectos personales, y con suerte agarrar un laburito que me dé “experiencia”.

Recientemente una profesora me dijo con otras palabras esto: Hay muchos que se quejan y hay mucho más por hacer. Pero pocos son los que se preocupan en generar un cambio.

Espero seguir desconforme con este y otros tanto temas para poder actuar en efecto y hacer aunque sea un pequeño aporte.