Quizás hayan días

Quizás hayan días donde la lluvia sea más pesada. Días donde vuelvas a revivir las pesadillas de niño. Quizás, se encuentren días donde de miedo la inmensidad del universo al contemplar los millares de estrellas que vagan alrededor del planeta.

Habrán probablemente días de inexplicables angustias, causadas por nuestros desórdenes mentales. Los TIC TAC serán espesos y las horas más largas. Dormir será un desafío y el descanso de un par de horas sera tu único consuelo.

La sensación de morir te causara pavor, sobre todo al contemplar la foto de las personas que quieres y aquellos sueños que nunca realisaste. Serás más realista probablemente un día y te darás cuenta de lo efimero y de lo banal que es la vida. Sin embargo, te aferraras.

Quizás hayan días de lágrimas rotas, y pensaras que nunca más habrán colores ni atardeceres, pesara el silencio de la ciudad a las 2 de la mañana y rogaras que venga pronto la mañana.

Los animales de la calle lamentaran los males del mundo en unísono de vez en cuando, el canto del gallo y el ladrido del perro intercalados por niveles de locura y pálidos anocheceres.

El frío te quemara y el calor te desesperara más algunos días y la inexplicable dolencia de tus articulaciones te causarán sorpresa. Te habrás dado cuenta entonces que estás enfermo y que tu ánimo esta consumido. La edad no te perdonara los días.

Quizás hayan días que cuando escribas, no encuentres finales felices y sea necesario poner algunos puntos en secuencia para por lo menos esperanzar las palabras a un futuro diferente.

La crudeza de algunos días te formaran oh pequeño poeta, te quitaran la sangre del cerebro y se derramaran en espesas palabras que serán filtradas por las más sensibles emociones del alma.

Y ahí estarás tu, pensando en que hayan días donde cueste más escribir, donde cueste más vivir…

Like what you read? Give Franco Wong a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.