ELLA
Ella comprendía lo que caía del cielo aquellas noches, camina en ese desierto de gente que, Piensa, pero no escucha, sueña pero no da respuesta a las cosas de las vidas, susurra una canción que a grosos modos suena a verdad una verdad absoluta, su verdad. Que decadente se resbala en sus rostros, como lagrima infinita de su conciencia, suicidada con un mal ingles rebuznante.
Camina sin prisa , Dobla en la esquina a un inesperado vuelco con charcas vacías de sus conciencias, esas que nadie lleno con cariño ,supongo yo, por que nada se pinta tan triste como su rostro enmarcado en los vapores de su respiración, camina en silencio inhalando penas, la miro, En silencio siendo yo el esclavo de sus pasos y de mi eterno mutismo.
Me gusta pensar que la entiendo mientras camina, me gusta pensar que puedo tocarla cuando hasta mis manos vacilan… sin embargo sigo ahí mirando y contemplando cómo se acumulan sueños y añoranzas caminado a donde nadie va, a donde nadie fue… ese donde que quizás todos buscamos en estas noches de lluvia en Arequipa.
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