LAS VIRTUDES DEL NUEVO SISTEMA

imagen: LFP

En pretemporada, Anquela imaginó un Real Oviedo con un jugador clave en la media punta. Fabbrini sería al Oviedo lo que Samu Saiz al Huesca, pero un cruzado roto le trastocó los planes (y el dibujo). Por la media punta pasaron Linares, Saúl o Aarón, pero el equipo no parecía funcionar como el míster quería. Era un equipo vulnerable: al mínimo acercamiento, gol en contra.

Así que, en la pizarra de Anquela, la ficha de Fabbrini se fue retrasando. Se buscó primero ponerla en el centro, formando un trivote con Forlín, Folch y Rocha (o Mariga). Buscaba superioridad en medio campo pero siguieron las dudas en defensa. Continuaba esa sensación de que con poco te hacían gol. Mal asunto en Segunda.

Entonces la ficha de Fabbrini se retrasó más todavía y se incrustó entre los dos centrales. Este movimiento, calcado al de Conte en el Chelsea la temporada pasada, está dando muy buenos resultados, 4 partidos ganados de los últimos 5.

Creemos que este esquema potencia las virtudes de jugadores muy importantes en el equipo:

1. Forlín en el centro de los 3 centrales. Es el corrector perfecto, siempre atento a la espalda de Carlos y de Christian. No es un libre, pero lo parece. Su aportación en el centro de la defensa es mucho más valiosa que de pivote, donde se le ve más expuesto.

2. Mossa y Diegui, los carrileros, encuentran en este sistema su hábitat perfecto. Pista para correr. Abren el campo y llegan con sorpresa desde segunda línea. Tienen también cualidades físicas para volver y cerrar en línea de 5. Bajan la persiana al borde del área.

3. Libertad y espacio para los jugadores desequilibrantes: Aarón Ñiguez (o Yeboah) y, sobre todo, Berjón pueden asumir más protagonismo ofensivo, pues tienen las espaldas más cubiertas por los carrileros. En el espacio central no hay ningún jugador azul, lo que les otorga a ambos la posibilidad de ocuparlo, de ir de fuera a dentro a la espalda de los medios centros rivales, con Linares fijando y fajándose con los centrales.

4. El doble pivote ejerce en este sistema un papel más fijo, más posicional, lo que está permitiendo ver la mejor versión tanto de Folch como, sobre todo, de un David Rocha inconmensurable.

Veremos si se sigue perfeccionando está disposición ahora que empiezan a recuperarse jugadores que darán al equipo matices diferentes. Verdés, Viti o Hidi pueden aportar muchas soluciones dentro de este mismo dibujo. A día de hoy, este Oviedo tiene buena pita.

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