Periodista que tortura datos, inventa titulares, despista al lector: ¿son estas las fake news contra las que se quiere legislar?

El Mundo fuerza un titular escandaloso cuando la realidad, que ellos mismos reportan al final del artículo, dice lo contrario.

Esta mañana me he cruzado con un titular que me ha llamado la atención. Un Ayuntamiento (me da igual cuál sea, la verdad) ha aumentado sus contratos a dedo en un 1.166%. ¡Eso es un montón! Como la cifra es muy rara, varias preguntas me vienen rapidamente a la cabeza de cara a entender cuál es la dimensión real del “problema”:

¿Qué importe suman esos contratos? ¿Cuál ha sido el periodo? ¿Cómo han podido asignar a dedo tantos contratos?

Es un ejemplo de libro de aquello de “si torturas a los datos lo suficiente, confesarán cualquier cosa”. En este caso el interrogatorio no fue muy largo, simplemente les bastó con seleccionar periodos de tiempo aleatorios de los que surgían porcentajes disparatados, todo ello aderezado con una expresión arbitraria (“a dedo”) que denota una ilegalidad.

La realidad es radicalmente diferente: el Ayuntamiento ha reducido su gasto en el trimestre para este tipo de contratos, utilizando un mecanismo establecido en la ley.

Visualizando la información, se entiende mejor:

Otras preguntas que uno se puede hacer es si el periodista ha llegado por si mismo a este porcentaje, o algún adversario político del Ayuntamiento en cuestión se lo ha cocinado. ¿Queremos que nuestros políticos, pagados con dinero público, gasten tiempo en estos ejercicios mediáticos y sin ningún valor para el ciudadano?

Otra duda: ¿cuánta gente habrá leído solo el titular sin llegar al párrafo donde se explica la realidad?