Intro a Futuros Especulativos

La aversión al cambio y las ventajas de ser pionero


El mundo habló de innovación y design thinking, pasaron las décadas y en México apenas está de moda, exacto, de moda. Mas vale tarde que nunca pero mientras a la fiesta llegamos tarde y no terminamos por entender para qué nos sirve, el mundo empieza a entablar un nuevo lenguaje: el futuro.

Si algo distingue a nuestras empresas es la visión a corto plazo, donde se fomenta la aversión al riesgo y no existe la mentalidad de trascendencia, organizaciones que administran su presente y viven en un sistema lleno de paradigmas y prácticas no alineadas a la economía de siglo 21, pero por fortuna siempre han existido personas idealistas, visionarias y pioneras que aunque muchas veces son señaladas como locas o rebeldes hoy nos damos cuenta de que las necesitamos más que nunca para poder influenciar la historia a nuestro favor.

Alguna vez George Orwell comentó la importancia de dejar de escribir sobre el pasado y empezar a escribir sobre el futuro, a imaginarlo y construirlo para nuestro beneficio. Dejar de ser víctimas y convertirnos en los arquitectos de nuestro destino.

¿Qué hubiera pasado si la industria del taxi hubiera anticipado a UBER?¿que piensas si te digo que existen herramientas, métodos y procesos para anticipar esas condiciones? ¿cómo le sacarías ventaja?

A esto le llamamos diseño de futuros, un sistema mental prospectivo que sensibiliza, anticipa, visualiza y manifiesta diversos escenarios que pueden o no pueden pasar, así como los meteorólogos pueden anticipar lluvias, nuestro trabajo en futuros nos permite sustentar escenarios probables, plausibles, radicales, catastróficos e ideales a partir de los cuales empezamos a diseñar estrategias de cambio. La gran diferencia está en diseñar soluciones desde el futuro ideal, no desde el presente.

El status quo pregunta ¿cómo le vamos a hacer para? y los futuristas nos preguntamos ¿qué tendríamos que hacer para? Y de forma automática, casi mágica, la estrategia fluye de forma natural. El primer paso es siempre traer a la mesa nuevas conversaciones, muchas veces difíciles e incómodas pero necesarias para tener un nuevo diálogo crítico que replantee situaciones, después, entrar a una fase de análisis, sensibilidad e interpretación para detectar las señales de cambio, los puntos de tensión y las rutas críticas donde gracias al diseño especulativo podemos diseñar escenarios tangibles, objetivos y concretos para los próximos 5, 10, 20 años, etc. Es cuestión de enfoque y de las necesidades de cada organización.

Cuando los escenarios están diseñados y la especulación permite abrir nuestra mente y detectar áreas de oportunidad, estamos listos para tomar decisiones que anticipen condiciones y permita diseñar nuevas propuestas de valor, de esas que dan un liderazgo a largo plazo y los demás se preguntan de donde salimos.

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