Diego Saldías, transplantado del corazón: “Se podría donar un órgano más de lo estimado si hubieran más especialistas”

Durante el 2016, son 22 las personas que han estado esperando un transplante de corazón, uno de ellos es Diego Saldías de 27 años, quien hace trece días fue operado en el Hospital Clínico de la Universidad Católica. En Chile, hay siete donantes cada un millón de personas, según cifras del Registro Civil. Para aumentar estos datos, existe actualmente un proyecto de ley que prohíbe a los familiares de los donantes revocar la decisión sobre la donación de órganos. El martes 27 de septiembre es el Día del Donante, en el cual, se busca crear conciencia sobre los transplantes en nuestro país, más aun después de la muerte de la joven Jacinta Zañartu, el pasado 6 de agosto.

Diego Saldías detalla cómo funcionan las listas de espera, los requisitos que deben cumplirse para que el órgano donado sea compatible, y aclara que no puede haber una donación sin un chequeo previo de un neurólogo que compruebe que la persona tiene muerte cerebral, además explica que hay una escasez de estos profesionales a lo largo del país, “si cada hospital tuviese un médico de procuración (quienes certifican los órganos cuando la persona muere) sería mucho más rápido y la pérdida mucho más baja”.

¿Cómo te enteraste que debías ser transplantado?

Yo me cansaba mucho, tengo una profesión normal, soy bombero, hacía deporte, pero siempre cansándome mucho. Hasta los 21 años no había tenido problemas, hasta que tuve una arritmia, y estuve diagnosticado cinco años con eso, me operaron y tuve un año excelente, luego me empecé a sentir mal denuevo, me dijeron que como mi corazón se esforzó mucho tiempo, creció mucho, el músculo se endureció, y le estaba costando latir. Finalmente terminó siendo una miocardiopatía restrictiva y que la solución principal era el transplante.

Post de Diego en Facebook. Sábado 20 de agosto de 2016

¿Cómo es el proceso desde que te dicen que debes operarte?

Hay una prueba que la hace el Ministerio de Salud que es para ver la compatibilidad de sangre, y qué tanta similitud tienen tus órganos, o por ejemplo un gen distinto que no pueda recibir tejidos ajenos. Ese periodo dura entre tres y cuatro meses, luego te evalúa un psiquiatra, porque el tratamiento es de por vida, yo tengo que seguir tomando pastillas porque sino el cuerpo comienza a atacar al órgano nuevo. Además estuvieron seis meses evaluándome cómo me iba deteriorando. En enero el doctor me dijo, tú estás aceptado para el programa, ¿quieres participar?, y uno se compromete, porque significa controles todas las semanas. Si salía un corazón me llamaban y yo tenía que estar en cuatro horas acá (en el Hospital UC), te dan un teléfono especial y no lo puedes separar de ti, era súper angustiante.

¿Cuáles eran los requisitos que debía cumplir tu donante para que fuesen compatibles?

Yo mido 1.84 metros, el donante tiene que tener un rango máximo de 10 centrímetros más o menos que yo, y eso es complicado porque generalmente en Chile la gente no es tan alta. Además, la edad tiene que ser cercana, a mí no me podrían haber puesto un corazón de un hombre de 50 años, pero al revés sí se puede, entre más viejo sí te pueden poner un corazón de alguien más joven. Y lo más importante, es la compatibilidad sanguínea.

¿Cómo funciona la lista de espera?

Son varios factores, uno es la gravedad del paciente, la capidad para estar autónomamente con su corazón, la compatibilidad médica, y el pronóstico de recuperación, por ejemplo una persona de 70 años con urgencia nacional, tiene un pronóstico de recuperación que es mucho peor en relación a un joven. Hay dos opciones, estar en la lista A, que son los que están hospitalizados y son urgencia nacional, y la B que pueden esperar en su casa, yo estuve de enero a mayo en la segunda lista, luego me hospitalicé y pase a la lista A.

Estando hospitalizado, ¿cómo te preparaste para tu operación?

Como mi corazón estaba tan cansado me daban una droga, el problema era que mi cuerpo se hizo dependiente, y se acostumbró a trabajar con esa ayuda. Hacía tres veces al día preparación física, la idea es que llegues con un estado físico perfecto a la operación. Se encargan de que comas bien, tenía mi propia biblioteca, visitas, pero no podía venir nadie enfermo, porque a la hora de operarte te bajan las defensas y cualquier enfermedad previa te mata.

¿Crees que tu caso ha motivado el tema de la donación en tu círculo más cercano?

El día antes que pasara lo de Jacinta (Zañartu), subí un post diciendo que si alguien quiere donar, que no ocurra que en último momento un familiar se oponga, y que puede ser hasta de cuarto grado, por ejemplo un hijo de un primo, y sin argumentación. A raíz de esto, todo mi círculo comenzó a hablar. Generalmente los donantes, especialmente de corazón, tienen muertes traumáticas para la familia, por ejemplo un golpe en la cabeza que termina con un derrame y muerte cerebral, entonces sí hace la diferencia haber dicho que se quiere ser donante.

¿Cuáles son los mitos de la donación de órganos?

Primero, hay que considerar que los receptores de órganos son súper específicos, entonces el donante tiene que cumplir con una serie de antecedentes del Ministerio de Salud, y eso lo ve un médico de procuración y un neurólogo que certifique que estás con muerte cerebral, recién ahí lo pueden declarar muerto, y luego reconfirmar que los datos que tienen en la base son correctos. Por ejemplo, para mí salieron dos corazones antes, uno era de una persona que tenía neumonía y había pasado todos los exámenes hasta un último momento que se dieron cuenta, y el otro había jalado cocaína alguna vez en su vida, entonces no es llegar y eres donante.

Campaña Donación de Órganos 2015, Ministerio de Salud.

¿Cómo crees que se puede revertir que Chile tenga una de las menores tasas de donación de América?

Los doctores de procuración en Santiago funcionan bien, pero por ejemplo si eres de región, trabajas de noche y te mueres, no va a haber nadie procurando, y ese órgano se pierde, aunque seas donante. Si cada hospital tuviese un médico de procuración sería mucho más rápido y la pérdida mucho más baja. En Chile se donan 6,7 órganos por millón de habitantes, se calcula que de esos 6,7 hay otro órgano que se podría haber usado si hubiera estado el personal en el momento, pero no hubo neurólogo, ni procurador, y es el Ministerio de Salud que debe poner más presupuesto y más foco en que se necesita más personal en todos los hospitales.

¿Cómo era tu postura frente a la donación antes de tu transplante?

Yo siempre fui donante, pero nunca le dije a mi familia. Mi papá es médico, entonces todos esos mitos de que hay tráfico, de que si te mueres en la Clínica Alemana el corazón se queda ahí, es mentira, porque la probabilidad de que te mueras en un hospital y ahí mismo haya un receptor es bajísima. Pero nunca lo había hablado, entonces ahora me cambió el switch, me estoy informando harto, para ver cómo trabajar todas estas cosas.

Diego explica que no existe la suficiente información en los diversos hospitales o clínicas sobre los transplantes, y que es trabajo del Ministerio de Salud que esta temática no se olvide luego de un caso emblemático como el de Jacinta Zañártu

¿La hospitalización funciona de la misma manera para todos los transplantados?

Yo estoy en Isapre y voy a tener que pagar, pero en Chile 3 de cada 4 transplantados son del sistema público, el Instituto Nacional del Tórax y el Hospital Dr. Gustavo Fricke son los punteros en transplantes. La persona que tiene Fonasa y puede llegar a estos hospitales, se atiende igual de bien que yo. El problema está en que yo cuando llegué acá, tenía claro mi historial, había ido cada dos meses al cardiólogo desde los últimos ocho años, en cambio la gente que no tiene esa posibilidad llegan cuando el corazón ya no le da más, muy grave, casi que no hay vuelta atrás. Yo pude elegir cuándo transplantarme, pero si hubiese ido a un hospital público, donde el cardiólogo no te ve regularmente, lo más probable es que hubiese en un estado mucho peor. Pero para ellos es gratis, desde hace un par de años existe una garantía explícita de salud, que cubre todos los costos de Fonasa. En Isapre hay que pagar, pero para el total que significa todo esto, es pagable, aunque igual hay gente que queda en la ruina.

Actualmente hay un proyecto de ley que prohíbe a los familiares de los donantes revocar la decisión sobre la donación de órganos, ¿qué opinas de esto?

En España exportan órganos, los mandan a la Unión Europea, es porque tienen siempre un psicólogo, un psiquiatra, un equipo listo para hablar con la familia, entonces allá se puede regular pero con una red de apoyo enorme. Acá en Chile, no hay un apoyo. Allá tienen toda una red. Yo estoy muy de acuerdo con la gente que no quiere donar, los que dicen que no es no, pero lo que dicen que sí, se les debe respetar su desición hasta el final.

¿Qué le dirías a las familias chilenas para que donen sus órganos?

Diego Saldías, transplantado del corazón hace 13 días