Apuntes sobre viajes

Irte meses y no volver. Irte años y no volver. Tener una casa. Cuidarla. Todo lo que le hagas te lo estás haciendo a vos. Darle a tu casa tus cosas, darle a tu casa tu voz. Irte por meses y por años y por años volver, crecer hasta las arrugas. Entender y volver a perderte. Irte por días, irte por horas. Quedarte con ella. Irte y volver. Tener un perro. Dejar al perro que pueda tenerte. Reconocerle el gesto. Irte por noches y volver. Dejarte laxo bajo el sol. Mirar llegar la noche sentado sobre el pasto. Irte al mar por años y volver. Saber que no sabés ni vas a saber. Leer. Leer por noches, por tardes, por vidas y empezar de nuevo. Tomar notas. Escribir. Tropezar. Ser porfiado. Abrazar por días y volver. Abrazar por abrazar. Volver para. extrañar. Irte para siempre porque para siempre hay que volver. Dejar las cosas en un lugar. Volver. Olvidarte otras. Establecer marcas, cada cosa olvidada en cada lugar visitado es una marca dejada. Un registro. Escribir un diario por semanas y olvidar. Recordar para siempre. Siempre recordar. Siempre estar, con lo que acarreamos, con lo que buscamos, con lo que tenemos. Estar, quedarte, irte y volver. El resto es sol, es la lluvia espesando el aire, es café en lugares nuevos, es estar. Es estar ahí, adentro de todo, buscando un símbolo de paz o un viejo camisón, el chipi chipi y el marcapiel. Es esto, es la música que escuchamos, la que suena siempre, la de la vida.