Detonaciones

Me gusta este listado anacrónico, este punteo de llanura, sin valoraciones, sin ampliaciones innecesarias. Un listado preciso pero delgado, casi transparente, como si en lo superficial de nombrar estuviera escondido el detalle, como si en una breve y feroz lista de lo que vemos y leemos latiera el núcleo de lo que somos, la variable perdida de nuestra identidad. La vida descubro, es un suceso fragmentario, una detonación inicial del territorio total de la existencia y luego islas. Tierra desperdigada y flotante que habitamos, no hay mapas, reunir el conjunto topográfico de cada isla deviene en una fotografía borrosa, en un torpe intento de asir la rítmica secuencia de nuestro corazón. Cada isla está hecha de lo que fuimos, o al menos de lo que creímos ser, está hecha de lo que somos, esto que arrastramos cada día, a veces con el ímpetu de una noche de verano -escucho el crujir de los hielos al ser estrangulados en sus cubeteras, tengo en la nariz el olor acre del vodka y en el cuerpo la memoria fatal de una borrachera- a veces con la desidia del que envenena y a veces, con la resignación del envenenado. Estas islas están en movimiento, su bitácora es caótica, su rumbo indescifrable. No hay destino pues no hay direcciones, y sin direcciones no hay correspondencia. En cada isla crece la soledad, aunque estemos, aunque estés mi amor, en todas mis islas, crece mi soledad. Me gusta este listado, este impreciso inventario de mis islas pues de a poco, con más asombro que pánico, comienzo a descubrir el entrañable territorio de mi vida.

Like what you read? Give Gabo Caruana a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.