
CR7
The Boy Who Had a Dream
Cristiano Ronaldo es sin duda alguna el mejor jugador del mundo, de la actualidad y está en el camino de convertirse en el mejor jugador de la historia del Real Madrid.
Decidí escribir está nota justo después de ver un documental acerca de los inicios de la carrera de CR y lo único que puedo decir es que Cristiano no sólo es el mejor jugador por su talento y magia pero es un grandísimo ser humano con valores dignos de ser imitados.
Una anécdota que me tocó el corazón es cuando estando en el Sporting Club de Lisboa, Cristiano le ruega al entrenador que haga todo lo posible para que un joven jugador que recién llegaba se pudiera quedar. El club no lo podía admitir porque no había espacio suficiente para alojarlo y Cristiano convenció al club que lo aceptara ya que el iba a compartir su cuarto y cama con él. Al final el jugador se quedó en el club y dormían él, Cristiano y otro compañero en tres camas juntas.
Cristiano viene de una familia con escasos recurso y creció en uno de los barrios más pobres de Madeira. Pero su familia siempre trabajó duro para proveerle lo necesario y que pudiera cumplir su sueño.
Los entrenadores y compañeros de equipo cuentan como Cristiano se iba al gimnasio tarde en la noche para entrenar y ser el mejor, también entrenaba con pesas en las piernas y “dribleaba” el balón para obtener más resistencia y velocidad.
La vida lo ha golpeado duro. Tuvo que vivir solo en Lisboa a una temprana edad, su padre murió cuando Cristiano era muy joven y su madre trabajó duro para poder proveerle.
Lo que he aprendido es que la humildad y el trabajo duro son lo más importante para lograr nuestros sueños y metas. Nunca hay que olvidar de dónde venimos ni a aquellos que nos ayudan a cumplir nuestros sueños. Muchos medios se han encargado de ensuciar la imagen de Cristiano llamándolo egoísta, arrogante, prepotente pero esas palabras están muy lejos de ser ciertas. El verdadero Cristiano es una persona humilde, agradecida, honesta, con metas, que trabaja duro para ser el mejor, competitivo y con un gran corazón dispuesto a hacer feliz a las personas.
Prueba de esto es el gesto que Cristiano hizo durante el partido vs Málaga. El luso no estuvo acertado y el portero argentino Willy Caballero que jugó un partidazo se encargó de parar los disparos de Cristiano. Durante el minuto 91 se produce un penal a favor del Madrid, Cristiano anota y al celebrar pide perdón a la afición del Bernebéu por su mala noche. Eso es humildad y respeto: reconocer cuando en una determinada situación podemos dar aún más.
Gracias Cristiano por ser genuino y honesto y por ser un orgullo y ejemplo para todos.
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