¿De qué está hecho el Balón de Oro?


Cristiano Ronaldo no necesita de un Balón de Oro para demostrarle al mundo que él es sin duda alguna el mejor jugador de la actualidad. Los amantes del fútbol deberían ser los únicos con la potestad de decidir quién es el más grande y no una minoría de entrenadores, periodistas y jugadores.

Considero que es ilógico que este grupo de personas sea el que tome la decisión de nombrar al mejor jugador del año por las siguientes razones.

En primer lugar los jugadores (en este caso los capitanes de las selecciones nacionales) pertenecen a equipos rivales y no pueden ser objetivos al tomar esta decisión. Se puede presentar la desafortunada situación en la que alguno de los nominados juegue en un equipo que no sea del total agrado del votante o que el jugador no sea de su simpatía y agrado. Es de esperar que este no vote por el basándose en algunas razones extradeportivas. Y seguramente esto influye en el voto que concede, El ganador del premio usualmente tiene el apoyo de sus “amigos” y simpatizantes.

En segundo lugar resulta ilógico que los entrenadores que voten lo hagan de manera objetiva. Muchos de estos profesionales trabajan día a día en sus equipos y se enfocan en atender sus preocupaciones dejando casi nada de tiempo para ver todos los partidos de los nominados que muy probablemente ni siquiera jueguen en la liga de cada entrenador. Y lo más justo y objetivo en estas votaciones es que las personas que escogerán al ganador estén al tanto de su desempeño y performance por lo que es obligatorio que hagan un seguimiento diario de cada nominado.

Y por último los periodistas en la actualidad no cuentan con la credibilidad necesaria para ejercer de votantes en esta premiación. La mayoría de ellos no poseen los conocimientos necesarios sobre fútbol. Solo basta con leer lo que se publica en los diarios o los comentarios que hacen en las transmisiones de los partidos o las tertulias deportivas de ahora. La mayoría de los temas que se tratan son superficiales en el ámbito deportivo y no se enfocan en análisis o medidas del desempeño de los jugadores y equipos. La mayoría de estos periodistas se dejan llevar por sus pasiones y no usan la razón y objetividad en sus comentarios.

Ante esta situación creo que lo correcto sería nombrar una comisión de profesionales del fútbol que estudien y analicen la performance de cada nominado y basándose en una serie de criterios, establecidos en un estatuto oficial de la competición, evalúen y califiquen a cada jugador. Podrían ponderar diferentes criterios de selección basándose en la cantidad de esfuerzo individual que requiere y el apoyo colectivo. De esta manera la evaluación fuera justa para todos los jugadores sin importar su posición.

También se debería dividir el premio de acuerdo a las posiciones de juego. No se puede comparar el esfuerzo y trabajo que realiza un portero al de un delantero o mediocampista. Es completamente absurdo y e injusto para algunos jugadores que no son muy mediáticos pero que tienen una gran calidad y son fundamentales para el éxito de sus clubes y selecciones. En el fútbol actual se tiende a menospreciar a los jugadores defensivos, contenciones y porteros y usualmente se les califica de anti fútbol. Pero lo cierto es que estos jugadores son imprescindibles para que los equipos obtengan triunfos y logren el progreso.

Y esto no solo debería aplicar a los jugadores también debería realizarse en la votación al mejor entrenador del año que otorgan la FIFA y UEFA. Los entrenadores deberían dividirse en entrenadores de clubes y entrenadores de selecciones nacionales. Porque el esfuerzo y dedicación que requiere entrenar todo el año y preparase para más de 60 partidos manejando diariamente un promedio de 25 jugadores con distintas personalidades no es el mismo que requiere entrenar una selección nacional cada dos o tres veces o preparase para una competición de cada 4 años. Los seleccionadores nacionales no hacen fichajes ni son responsables de que cada jugador logre un alto nivel de desempeño en su juego y físicamente.

Es por esto que esta premiación no tiene ninguna credibilidad. No es una manera objetiva de determinar quién ha sido el mejor jugador del año. Además en algunas ocasiones las votaciones han sido adulteradas para otorgarle el premio al jugador preferido de las masas: Lionel Messi. Jugadores como Pandev, Rosicky y Buffon han expresado como la FIFA cambió sus votos dándoselos a Messi cuando ellos habían votado por Cristiano Ronaldo. Pero hablar de la corrupción de la FIFA no es el propósito de esta nota, eso lo dejaremos para otra ocasión.

En resumen, el Balón de Oro no mide objetivamente al mejor jugador del año porque el comité encargado de la votación no es del todo parcial y no es el más adecuado. Los criterios que se utilizan no son objetivos, dejando de reconocer el trabajo importante de los porteros, defensas, mediocampistas y delanteros enfocándose únicamente en los jugadores más mediáticos, que tienden a ser los de posiciones de ataque. Y resulta casi imposible de creer que Lionel Messi tenga cuatro galardones cuando sus números, goles y desempeño son muy similares a los de Cristiano Ronaldo, Frank Ribery, Wesley Sneijder o Arjen Robben por mencionar algunos de los jugadores que en determinado año tuvieron una mejor campaña que el ganador del Balón de Oro. Pero no es un secreto a voces el porqué de esta incoherencia sino pregunten a Blatter y Platini a quien consideran como el mejor jugador del Mundo.

Email me when Gabriela Fernández publishes or recommends stories