Extraterrestre hay uno solo

Ahora que se sabe que la lesión de Messi lo dejará, al menos, dos meses sin patear una pelota oficialmente, se vienen los desafíos para sus viudas. La Selección Argentina es la mayor, porque a diferencia del Barcelona, está en pleno proceso de una idea y un estilo de juego. Si bien, la idea no se negocia (bah, eso creo o quiero creer), ahora arranca la segunda prueba de juego y encima, sin su extraterrestre.

Material hay de sobra (Pastore, Aguero, Tévez, Di María, Lavezzi, Dybala, Gaitán, Lamela) para que esto sea apenas una sombra grande, pero una sombra al fin. Sin embargo, los rivales, sin tener a Messi enfrente no se cambiarán de la misma manera en el otro vestuario. Ecuador y Paraguay serán los primeros beneficiados en octubre, que sin Messi puede ser Oktubre.

Martino debe estar asimilando el golpe, pero como siempre, se mostrará tranquilo para rediseñar el modelo. El Tata, gracias a Dios, es de los entrenadores que desdramatizan las situaciones que rodean a la pelota. Y Argentina tiene mejores jugadores que sus primeros cuatro rivales (incluyo a Brasil y Colombia), aún si Messi tampoco llegara a esos encuentros en noviembre.

El otro desafío puede ser para los antiMessi. Y por acá pululan demasiado en la Argentina. Más de los que me pueda imaginar y hasta comprender. Creo que no disfrutar de Messi es como ir contra la lógica futbolera, pero si algo no somos los argentinos, en general, es lógicos. Ahora pedirán por Tévez, como si Carlitos jugara en el mismo puesto y tenga el mismo estilo que Messi. Considero que el reemplazante natural de Messi debería ser Gaitán.

Menotti exageró con eso de que si se enojara Messi por las críticas y no viniera más a la Selección, sería probable que Argentina no clasifique al Mundial de Rusia (otra vez Oktubre, je). No coincido. Entran cuatro y un quinto va al repechaje, hasta sin Lio, la Selección debería completar este trámite, con muchos problemas claro, pero también con cierta burocracia.

Aquellos que ya compraron la entrada para el Monumental, se van a quedar sin el actor principal del espectáculo. Lo que lo vemos por televisión, también. Sin embargo, es una buena prueba para soltar al resto. A ver quién se pone el equipo al hombro (porque Messi siempre lo hace, aunque muchos no lo vean), quien nos soluciona todo en una apilada, o hasta quien se hace cargo de no cantar el himno.