La apatía en la bancada de Morena.

Gabriel Contreras Velázquez

08/11/2018

El tiempo se agota para la Regeneración Nacional en la LXIII Legislatura. Sin una agenda mínima que exprese la identidad del grupo parlamentario, es cuestión de días para que reciban en sus oficinas la propuesta de presupuesto en el ejercicio fiscal 2019.

No hay orden ni disciplina, mucho menos proyecto. Por el contrario, resaltan los esfuerzos individuales a costa de la traición entre compañeros de bancada. Los tiempos de la sucesión agotaron prematuramente su presencia como segunda fuerza política en el Congreso del Estado.

Tampoco han servido como una correa de transmisión eficaz de los postulados de la Cuarta Transformación.

A la fecha, ninguno de los integrantes de la fracción de Morena se había pronunciado en contra del proyecto de presupuesto legislativo para el próximo año: 335 millones de pesos.

Como aquí se subrayó el pasado 12 de octubre: “No prevaleció ni en Morena, ni en el Partido del Trabajo, ni en Encuentro Social, una medida real de racionalidad del gasto, donde la austeridad republicana tuviera cabida.”

Mientras que la Cuarta Transformación celebra las reformas constitucionales que pondrán en práctica la regulación a los salarios de los servidores públicos federales, en Zacatecas las mismas modificaciones no se encuentra entre las prioridades de los partidos que abanderaron el proyecto de Andrés Manuel López Obrador.

Por el contrario, el presupuesto que avalaron con su voto los de la Regeneración Nacional significa un incremento por el orden de los 20 millones de pesos más en gastos legislativos de lo que devengaron en 2018.

Pese a que la bancada de Morena en Zacatecas recibió la llamada de atención de los jerarcas nacionales, la sed de recursos la mantiene al margen de cualquier discusión que tenga como finalidad poner en práctica la premisa de austeridad.

En su momento, y abonando al protagonismo, Omar Carrera Pérez y Verónica del Carmen Díaz Robles dieron un paso atrás en la reasignación de herramientas legislativas como un mero ejercicio de reivindicación pública, no como huéspedes del proyecto del presidente electo.

El primero en franca rebeldía al no obtener las riendas de la Comisión de Vigilancia, y la segunda para tratar de salir al paso de las críticas por su pésimo desempeño como “coordinadora” local de la consulta que decidiría el destino del aeropuerto de Texcoco.

En contraste, ninguno de los mártires de la voracidad legislativa ha atinado separarse de un presupuesto legislativo que representaba todo menos reducción de gastos y salarios. Tampoco han presentado una propuesta alternativa que lleve el sello de la Cuarta Transformación.

Es decir, no existe correspondencia entre la indignación que disimulan en los medios de comunicación por la reasignación de herramientas y su obligación como portavoces del gobierno austero.

En esta contradicción, sus juegos mediáticos se reducen a esfuerzos estériles por ganar credibilidad.

Mientras, el calendario legislativo avanza y abre cancha a diputados(as) y senadores(as) zacatecanos(as) de todas las bancadas en la lucha por los recursos desde el Congreso de la Unión.

De acuerdo con lo vertido hace unos días por Alfonso Ramírez Cuellar en el noticiero de Francisco Elizondo Viramontes, existe plena disposición del presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados para reconocer y procesar un pronunciamiento conjunto en materia presupuestal.

Ello implicaría, antes que cualquier postura parcial, una agenda común para Zacatecas en 2019. De privilegiar los puntos de coincidencia la Regeneración Nacional reforzaría la atención en sus municipios, ya que el recorte de participaciones afecta en mayor medida a los ayuntamientos.

Si bien los programas sociales permitirán el flujo de recursos directos al bolsillo del ciudadano, la carestía financiera mermaría el gasto en infraestructura social, educación y salud.

Ese es el nicho que más interesaría a los legisladores federales, pues la base electoral no sólo exige un equilibrio en los ingresos familiares, los servicios dependen directamente de lo que etiqueten los representantes en las cámaras.

A cambio, la condicionante del gobierno electo será la apropiación de las premisas y disposiciones que ayuden a poner en práctica la austeridad republicana. Así lo ha hecho saber ya el equipo de transición a cargo del proyecto federal de egresos.

Mucho quedará a deber en ese rubro la Legislatura local que no termina por entender el ciclo político en el que se encuentra inmersa. Más vergonzante para quienes deberían de abanderar las reformas de la Cuarta Transformación.

Como se dijo en una entrega anterior, el gobierno de Alejandro Tello Cristerna hizo suyo el mandato de ahorro antes de que el gobierno electo lo pusiera en marcha. Será menos costoso para el poder Ejecutivo adaptarse a la nueva realidad financiera.

A contracorriente siguen remando los poderes Judicial y Legislativo, y todos los órganos autónomos.


#Casualidades: La lucha entre hermanos ha dejado al partido a la deriva. Ni Ricardo, ni David, ni Saúl logran entenderse. Probablemente no busquen hacerlo.

La designación del próximo secretario del Poder Legislativo puso en ridículo a David Monreal Ávila. Como propuesta alternativa a la de Ernesto González Romo, el destapado al 2021 empuja ahora a Rafael Llamas Sabag.

Asesor/secretario particular de David cuando el fresnillense ocupaba una curul en el senado, senda cascada de críticas (y burlas) corrió entre los diputados de todas las bancadas de la LXIII Legislatura al escuchar el nombre del postulante.

Algunos cuestionaban sus capacidades, otros el no alcanzar la edad requerida. Los más afirmaban que, al igual que Verónica Díaz, su encomienda era mantenerse a las órdenes remotas de David.

Los diputados coincidieron en un argumento interesante: si esa es la seriedad para apuntalar un espacio que lo primero que enfrentará es la división interna y un presupuesto apretado ¿qué se puede esperar si David llegara al mando del gobierno?

Y preguntaron inmediatamente: ¿con esos perfiles pretende pavimentar el camino al 2021?

La profecía autorrealizable corre por terrenos muy poco fértiles.

Twitter: @GabrielConV