Pequeña explicación sobre pasarla como el culo.

A los 16 años me diagnosticaron TOC y ansiedad generalizada. Por épocas tengo depresión y tengo fobia a estar en lugares de los que no me puedo ir. Me harté de explicar cosas y compartir historietas en facebook para tirar palos a la gente que no entiende. Esto es (casi) todo lo que quiero decir. El TOC no es como en Monk, la depresión no es mirar televisión todo el día (bueno, por lo menos no es sólo eso) y la ansiedad no es un problema burgués.

  • Ya sé que a veces parezco feliz, es que a veces lo soy. Y a veces estoy fingiendo. No podés saber si estoy deprimida así como no podés saber si tengo cálculos en la vesícula. La depresión va por dentro, a veces se nota a primera vista, a veces no. Como la pelotudez.
  • Soy feliz un montón de veces. No es mi estado general, pero soy agradecida con lo que tengo, valoro a mi familia y amigos que me apoyan, me gusta dedicarme a lo que me dedico, amo mi casa, ver series, leer y coger. No soy un mueble triste.
  • Otro montón de veces, no soy feliz. Y no se nota. Y otras veces si se nota. Soy un ser humano, no soy una definición en wikipedia.
  • El TOC no es caminar sin pisar los bordes de las baldosas, alinear objetos o limpiar mucho. El TOC es millones de cosas que merecen un texto aparte, muchas de ellas todas juntas. Es dividir cada palabra que digo en sílabas y después reacomodar las sílabas tres veces, es no dejar que un poste pase entre otra persona y yo así no se muere, es tapar las puntas de la mesa con los codos porque me molestan, es levantarme treinta o cuarenta veces de la cama a tocar un cuadro, es tocarme tanto el crecimiento del pelo cuando pienso algo feo que a veces me sangra, es que si pienso en uno de mis sobrinos tengo que pensar en todos y decir sus nombres para mis adentros y pensar exactamente cómo son sus caras porque si me falta alguno o lo recuerdo mal se puede morir, es pedir disculpas obsesivamente hasta de cosas que no fueron responsabilidad mía ni generaron un daño real, es revisar los vencimientos de todo, es mirar que no se haya desconectado el caño del gas antes de salir, es pausar si o si las series y películas en caras alegres, es ir bajando mirando una página de internet y no poder parar justo cuando el borde de la pantalla le corta la cabeza a alguien, es no poder dejar un dibujo de una persona a medias, es no poder dejar objetos con caras mirando a la pared, es mover los dedos como si estuviera tipeando cuando estoy especialmente nerviosa. Es muchas cosas más que hago y no se notan, porque quienes tenemos TOC no somos freaks como algunas series quieren hacer ver. Y si, a mi no me pegó por el lado de la limpieza y dejo que se me junten los platos sucios, perdón.
  • Para otra gente el TOC es otra cosa. Pero en todos, todos los casos, no es sólo un ritual. Son muchos, es el cerebro apretado de tantos rituales, es como tener una computadora con 200 programas abiertos. Todo lo que hacemos tiene ese extra. Estudiar, leer, usar internet, mirar una película. Todo tiene ese cosito extra.
  • “Pero no se nota” y “me parecía que tenías algo de eso” son dos comentarios de mierda. El primero, gracias, pero no se nota porque es algo que hago todo el tiempo sin que nadie vea. O a lo mejor ven algo chico como que siempre me dejo la cartera puesta porque estoy lista para irme a la mierda. Porque casi nunca no me quiero ir. El segundo, qué? Le decís a alguien que te parece que tiene hemorroides? No suma nada que digas que “se me nota” un problema. No le avisás a una desconocida que se le nota la toallita.
  • No, en serio no lucimos como freaks. No te molestamos, no te pasamos por encima para hacer estos rituales ni estamos perdidos pensando en cosas feas. Yo hablo con vos y soy una persona normal. Si hay algo en mi que te parece que es raro, no está conectado a esto, es mi forma de ser.
  • La parte obsesiva de trastorno obsesivo compulsivo no es obsesionarse con alguien que te gusta o famosos. Te juro que si gusto de vos no voy a aparecerte en la ventana. Igual no gusto de vos.
  • Decir “mi TOC es revisar que esté la luz apagada” es peligroso. Es peligroso porque desparrama el mensaje de que el TOC es una boludez, un aspecto gracioso de una persona, algo digno de poner de descripción en una red social. Entonces cuando alguien expresa que tiene TOC en serio, la gente piensa “pero eso no te hace sufrir”. Y es peligroso. Porque que se minimice constantemente algo increíblemente difícil que vivís te hace sentir un pelotudo. Y alguien harto de tener TOC, probablemente con depresión por el agotamiento, no puede sentir que lo que le arruina la vida es una pelotudez. Es peligroso. La gente sabe lo que es el cáncer. Si vos hacés un chiste sobre tener un tumor nadie va a pensar “al final el cáncer no está tan mal”. Todos sabemos que el cáncer es una mierda. Muchos no saben que el TOC es una mierda. En serio, tomarlo como una pavada es peligroso.
  • A veces no puedo salir de mi casa o ir muy lejos y tengo terror a estar en lugares donde me pueda sentir atrapada. Y a veces, simplemente no tengo ganas de salir. Y no tengo ganas de socializar y no es fobia social. Y me da asco comer orégano y no es una fobia. A veces no tengo ganas de hacer cosas.
  • Entiendo que sea difícil para vos comprender mis fobias porque si, las fobias son miedos irracionales. Pero el tema es que no tenés por qué entenderlas. Tenés que aceptarlas y seguir con tu vida. Enfrentarme a una fobia, además de no ser un método eficiente para superarlas, es violento. Es meterte con mi estabilidad emocional. No me podés meter la mano en el culo y no podés ponerme un sapo en la cara. Mi cuerpo, mi mente.
  • Decirme que están geniales cosas que no puedo hacer con la esperanza de que las haga no me ayuda. Al contrario, me deprime. “Ay estaría buenísimo ir a tirarnos en paracaídas en tetas”. Si, ya sé. Pero no puedo, y que me hagas una lista de cosas que no puedo hacer no me motiva, me deprime. Le estás mostrando a un nene diabético un heladito. No puede hacer que no le haga mal con LA MAGIA DE LA MOTIVACIÓN. Y yo no puedo hacer esto que me decís.
  • “Si querés podés”. Me gustaría lograr con mi mente que nunca más puedas hablar y mirá, seguís hablando. Así que te diría que no.
  • No podés diagnosticarme. No podés decirme que seguro tengo ansiedad social o lo que se te pinte. No la tengo. Y si la tuviera, me diagnostica un psicólogo. No, no UN psicólogo. El mío, mi psicólogo. Así que si hiciste dos años de psicología tampoco podés juzgarme. Yo no te miro y te digo que seguro tenés hipotiroidismo porque tenés los ojos salidos para afuera como si te hubieran rellenado la cabeza con plastilina.
  • La ansiedad no se va respirando hondo. Seguramente vos que lo leíste en un powerpoint que te mandaron a hotmail sepas más que yo y años de investigaciones pero me animo a decir como persona con ansiedad severa que tiene nariz y pulmones: no, no se va respirando hondo. Ayuda respirar bien, si, qué se yo. También ayuda no tomar cafeína. Pero no es magia. La ansiedad no se me va a ir respirando hondo.
  • A todos nos ayudan cosas distintas. Si a tu tía Raquel le ayudó a superar la fobia a los mosquitos tomar tres tazas de tilo por día yo realmente de corazón me alegro pero no podés decirme cada dos minutos que tome té de tilo porque ya estoy haciendo lo que puedo y porque darle a alguien con un trastorno severo de ansiedad un té de tilo es como darle una aspirineta a un elefante.
  • “Lo que puedo”, no es conformarme. No es hacer poco. Lo que puedo es tal vez cincuenta veces más de lo que podés vos. Levantate un día y hacé todo lo que tengas que hacer con una mochila con un edificio lleno de culones en la espalda. Y hacé lo que puedas. Es poco? No. Es un montón. Y lo que yo puedo, también.
  • Tus sugerencias son bienvenidas si son con respeto. Si decís que podría estar haciendo más para estar bien y no lo hago, te prometo que ningún trastorno me impide mandarte a la mierda. Y seguro dirás “ya saltó la loca”, si. Porque es facilísimo tratarme de loca si ya te dije que estoy loca. Pero en realidad lo que está pasando es que sos un pelotudo.
  • Si, ya probé respirar hondo.
  • La medicación no es el enemigo. No sé qué revista naturista de 1860 te dijo eso pero no es así, intentá entrar con confianza al siglo 21, no te va a pasar nada. Son una herramienta más para sobrevivir la mierda. Te acomodan un poco los químicos del cerebro mientras con terapia o lo que sea que te ayude resolvés el origen de la pesadilla que estás viviendo.
  • A veces la medicación es necesaria más tiempo del que uno quiere. Capaz para siempre. Un diabético a lo mejor necesita insulina y alguien con depresión necesita antidepresivos. Es una paja? Si. Es una conspiración del capitalismo para sacarte plata y hacerte adicto para siempre? No, aflojale a las fanpages manejadas por señoras.
  • A veces no tengo ganas de estar medicada y es mi elección. No medicarme no significa que no quiera estar bien, sacá la cara de “o sea que podrías estar curada pero elegís no estarlo”. Los antidepresivos y ansiolíticos ayudan, si, pero también a veces dan dolor de cabeza, sarpullido, temblores, vértigo, sueño, náuseas, te hacen subir de peso (si, ya sé que es divertídisimo decir que la gente para adelgazar sólo debe cerrar el buche, probá agarrando un libro), te hacen sentir desconectado, anulan un poco tu creatividad, sacan las ganas de coger o te impiden llorar. Y llorar por ahí es necesario. Y ponerla ni hablar. Así que si durante un tiempo no quiero tomar un remedio que me haga quedarme dormida mientras me hablan, es mi elección. De nuevo: mi cuerpo, mi cerebro, mi bienestar. Mi elección.
  • Hay cosas alternativas que ayudan. Me consta. Pero otra vez, es mi elección. (Increíble que uno pueda elegir tantas cosas, no?) Si no puedo salir de mi casa para ir al cine porque tengo un ataque de pánico, tampoco puedo salir para ir a la plaza a apoyar la concha contra el pasto y conectarme con el universo.
  • Genial que desayunar yogur casero con quinoa y tres frutas diferentes sacadas de la cumbre de un cerro ayuden a sanar el cuerpo y el alma pero la depresión a veces te impide levantarte de la cama y salir en vestidito a recolectar frutillas así que voy a desayunar papas fritas de nuevo.
  • Ninguno de tus problemas es real. Mentira, si. Obvio que si! Que otra persona tenga SIDA no quiere decir que que hayas rendido mal sea una boludez. Viste lo que hice? Si! No fui un enfermo hijo de puta que te dice que tus problemas no son importantes porque hay gente peor. Qué maravilla.
  • Si, tener todo el tiempo estas cosas en la cabeza te pone más sensible a la mierda. De hecho la ira es un síntoma de la depresión. Pero si me enojo no podés desacreditar mis sentimientos diciendo que debería medicarme. Estoy enojada porque hiciste algo que me molestó o porque tengo un carácter de mierda. Es culpa tuya o mía, o de los dos. Sigo siendo una persona que razona y se ofende por cosas.
  • La culpa es el 80% de mi vida. No intentés hacerme sentir culpable por no estar bien con todo lo que la vida me dio: todas las personas con ansiedad o depresión sienten culpa por no estar bien. Culpa porque hay gente que tiene menos y es feliz, culpa porque desaprovechó oportunidades excelentes, culpa por sentirse una carga. Tenemos culpa escrito adentro de los párpados. Si no podés sumar algo bueno, no sumes nada. Existe la opción de callarse.
  • Si, respiré hondo, posta.
  • Ya sé que hay gente peor. Siempre hay alguien peor. Debe haber una persona en el mundo que la está pasando absolutamente peor que todos, así que con ese argumento no se puede quejar de sus problemas ni alguien a quien le está masticando la pierna un oso. Vos no decidís qué me hace sufrir. Ni vos, ni nadie. No decidís qué me puede hacer mal, ni qué le puede hacer mal a otro. No es tu decisión, lo siento. Si querés decidir alguna cosita andá a comprar bombachas, hay muchas opciones, te volvés loco! Colores, forma, tela.
  • Lamento un montón si que yo sea así te inoportuna pero también por otro lado me importa una mierda, disculpá.
  • Que mi familia tomara en serio mi diagnóstico me salvó la vida. Si no tenés hijos y pensás que los problemas de este tipo no son reales, pasá por mi casa, te ofrezco ligarte las trompas con una pala caliente o cortarte el pito con una motosierra oxidada. Si pensás así y tenés hijos, les deseo mucha suerte. Estás a tiempo de cambiar.
  • No te obligo a relacionarte conmigo. Si, a pesar de que mis problemas no tengan impacto real en tu vida, te molesta que los tenga, yo no te obligo a que seamos amigos, pareja, nada. Ahí está la puerta. Cerrá bien porque no tengo ganas de que entren visitas.
  • Tampoco quiero que me tengas lástima. Nada de esto es digno de lástima. Son cosas que me pasan, así como otra gente tiene migraña o se le junta baba en la comisura de los labios. No te cuento esto para que me tengas lástima. Te lo cuento para que no me rompas la pija, realmente ese es mi único deseo.
  • No estoy enojada, estoy triste. Y a veces estoy enojada, sí, pero no con vos. No se trata de vos. Probablemente prefieras que esté enojada a que te diga que tengo una nube tan gris frente a los ojos que no sé ni que estás ahí, pero no. No se trata de vos.
  • A veces si estoy enojada con vos. O me clavó el visto el que me gusta, o tengo síndrome premenstrual o pedos. Y te trato mal. La ansiedad, la depresión o el TOC no me manejan cada actitud y ni emoción. Me enamoro, me enojo, me río, me obsesiono con cosas y soy pesimista. Son todos rasgos de mi personalidad, construída por cómo soy, por las cosas que viví. Así que a veces estoy enojada y es simplemente que estás siendo un pelotudo. O que estoy siendo una pelotuda yo, y no tenés por qué tratarme con guantes porque tengo estos problemas. Decime que soy una pelotuda, probablemente sea verdad.
  • La depresión y la ansiedad son una voz que te está diciendo TODO EL TIEMPO que no sos suficiente. Si tenés ganas de hacerme un comentario negativo acerca de este aspecto de mi persona, tal vez después cuando vayas de vuelta AL INFIERNO puedas pasar por la casa de alguien en silla de ruedas y decirle que estaría buenísimo que camine, qué pelotudo que no lo hace.
  • “Qué bajón ser vos”. Esta es una frase que me han dicho. Si, posta. Qué digo? Gracias? Estás intentando ser compasivo? Yo la paso como el culo pero amo ser yo, y encima ahora sé que podría ser algo mucho peor y por suerte no lo soy! Un imbécil que intenta patear a alguien que ya está en el piso.
  • “Está todo en tu cabeza”. QUEEEEEEEEEEEEEÉ? JODEME. Claro que está en la cabeza, es algo psicológico y en los químicos de mi cerebro. Si tuviera un palo en el culo sería algo que está en el culo. Qué observador.
  • Amo quejarme y no es la depresión hablando: me hace reír quejarme y creo que puedo darme el lujo de hacer lo que me haga reír. No es la depresión, no se va con medicación ni se va a ir con el tiempo. Si te molesta que me queje no seamos más amigos porque es como soy y no lo pienso cambiar.
  • No, las personas con este tipo de problemas no tenemos “demasiado tiempo libre”. De hecho nos llenamos de actividades para callar un poco el cerebro y somos re auto exigentes. Capaz alguien con una fractura expuesta en realidad le está prestando demasiada atención a la herida y ayudaría que se distraiga quebrándose el brazo? Quién sabe! Sólo la ciencia lo dirá.
  • La felicidad no es una elección. A lo mejor tus problemas pasan por cosas como querer comer caramelos mientras mirás una porno de dinosaurios e ir al kiosco y abrir youporn te ponga feliz. En ese caso si, la felicidad es una elección. Pero en general, con los problemas reales, esta frase con fondo de atardecer compartida en facebook no tiene sentido.
  • Nadie elige ser infeliz. Viste esa gente que le copa que le peguen con un látigo de cinco puntas en el orto mientras coge? Esa gente disfruta el dolor. No la pasa mal. Nadie elige pasarla mal.
  • En serio, no me levanté un día y dije “estoy harta de ser feliz, amigos, me muero de ganas de tener terror a sentarme en asientos claros por si me explota el útero y dejo una mancha al levantarme y no poder hacer planes a largo plazo porque tal vez ese día justo sienta que me ahorcan cuando intento salir de mi casa”. Hubiera sido una meta aparentemente re fácil de alcanzar pero no, no pasó así.
  • Entiendo que muchas sugerencias son con buenas intenciones, pero las buenas intenciones no son suficientes. Si una vez me sugerís algo y te digo que gracias, pero no, no insistas. La intención no es lo que cuenta. Si funcionara así, yo con mis intenciones de ser flaca pesaría 50 kilos mientras como chizitos, pero no. Porque lo que importa no es la intención, no estamos en una serie de Disney.
  • No todo malestar físico es producto de la ansiedad. Puedo tener gripe, vómitos, un golpe, SIDA. No podés minimizar cada síntoma porque tengo ansiedad. No todo es psicológico. Y aún las cosas que tienen origen en la ansiedad, generan un dolor real que se va con analgésicos no abrazos. Psicológico no es lo mismo que imaginario.
  • El cuerpo me duele casi todo el tiempo. Duele levantarse de la cama. Duele la panza cuando me dicen “te puedo decir algo?” o cuando me llaman por teléfono. Espero siempre LO PEOR, DE TODO. Si me decís algo así me duelen hasta los poros. Pero yo sé cuándo el dolor es por la ansiedad y cuándo me sale diarrea por el orto porque comí mayonesa vieja.
  • Que digas que para solucionar esto intente relajarme es realmente preocupante. Es como decirle a un muerto “viví”. Si pudiera relajarme no tendría todos estos problemas!
  • En un ataque de pánico tal vez te trate como el culo, perdón. No lo manejo, sé que estás haciendo lo mejor que podés y querés que esté bien. Igual me paso la vida intentando evitar tener ataques de pánico en público así que a menos que nos quedemos encerrados juntos en un ascensor con un vegano que no para de hablar, estamos bien.
  • No, nada de esto se cura con pija! Te sorprendí ahí, amiguito con comentarios de cerebro lleno de leche. El amor, de cualquier tipo, hace esto más llevadero. Pero nada de esto es falta de pija. Podés estar deprimido y tener una verga en la boca. Sorprendente.
  • Si, si te parece que es un clavo la gente como yo y que seguro nadie quiere salir con nosotros, lo respeto. Sos un infeliz de cuarta, pero lo respeto. Pero te juro que hay gente que nos elige, no te pongas mal. Mi vida amorosa la complica ser exigente, tarada, tener expectativas poco reales, trabajar desde mi casa y conocer poca gente. No todos se espantan con la depresión. Te quiero invitar a charlar con absolutamente CUALQUIER PERSONA QUE EXISTA. Toda la gente reniega en la vida amorosa, gracias igual por hacer un comentario de mierda.
  • Tus comentarios tipo “cuando una mina te dice que está medicada tenés que salir corriendo” me hacen sentir muy feliz, porque sueño con que te cruces con una desquiciada no medicada que te queme el rancho.
  • No soy una bomba de tiempo. No tenés que tratarme con cuidado ni pensar que cada comentario sobre la muerte que hago es que me voy a colgar del techo. Es mi forma de ser, nada más. Si pensás que estoy muy mal, podés ofrecer tu oído, abrazarme, hablarlo. Pero no me tenés que tratar con cuidado.
  • El neuropsiquiátrico no es algo vergonzoso ni por lo que deberías juzgar a alguien. A veces cuando comentan que alguien se medica y hago notar que cada tanto yo también, para incomodarlos, me dicen “pero este está loco posta, de neuropsiquiátrico”. Todos somos locos de neuropsiquiátrico. Yo casi voy, tal vez algún día vaya. Vos capaz vayas, tal vez tu vieja vaya, tal vez tu hermano fue. Nos pisa un auto y nos internan y nos arrelgan los huesos pero si algo o a lo mejor nada te pisó la mente o el alma y no podés más, está pésimo que vayas a que te arreglen un poquito. Un poquito nomás para que puedas levantarte a la mañana y seguir intentando enfrentar la vida con una carga extra que muchos no entienden. Tan mal te parece? Imaginate que te pise un auto y la gente se burle porque estás en terapia intensiva. Hermoso.
  • Si te referís a otra gente como que está loca, no te quejes cuando me digo loca. Yo digo que estoy loca. Para ganar un poco la palabra, tomar control. Porque vos pensás, porque no me ves calcular cuál es la salida más cerca cuando estoy en un bar, que yo no estoy loca como esa gente que nombrás. Yo no me digo loca haciéndome la excéntrica. Yo digo que estoy loca para que te des cuenta que esa persona a la que le decís loca puedo ser yo, una persona a la que querés.
  • La mayoría de “locos” que ves en la calle a lo mejor es gente como yo que no tiene acceso a tratamiento. Por si te sigue pareciendo una estupidez medicarse o “no crees en los psicólogos”. (No CREES? Son personas que estudiaron, no unicornios.)
  • Nada de esto me define. Si, cambió mi vida para siempre. Pero no es lo que soy. Tengo trastorno obsesivo compulsivo, tengo ataques de pánico, tengo terror a no poder irme de lugares. Pero también dibujo, escribo, me río, hago estupideces, tengo mal carácter, me quedo horas mirando series, guardo secretos, soy fría, me encariño demasiado, amo el humor negro. Soy una persona no un diagnóstico. Todo esto es una parte super chica de lo que soy. Es lo que más afectó mi vida, si, pero no es lo que soy.
  • Nunca voy a ser una persona super optimista. Y otra vez, no es la depresión hablando: es mi forma de ser. Me molesta la gente optimista. Yo sé que se usa salir a correr con una sonrisa en la cara pero yo no soy así. Igual no te voy a chupar la energía hablando del fin del mundo a menos que me preguntes qué pienso del futuro. Te lo prometo. (No, jaaa.)
  • No, no inventé estos problemas para no hacerme cargo de mi vida. Perderme viajes gratis, oportunidades laborales con las que soñaba, salidas con machos que me gustaban y devolver entradas para recitales seguro suena como EL SUEÑO DEL PIBE pero no. No invento nada, no es ninguna excusa. Autosabotearme así para zafar de hacerme cargo de mi vida sería como atravesar un océano para evitar un arroyo.
  • Yo estoy harta de hablar de esto. No es algo que disfrute. Me gustaría jamás tener que mencionar esto. Podría fingir que no me pasa nada, que mientras un ex me stalkea piense que la estoy pasando bomba todo el tiempo, pero prefiero hablar, ventilar algo super íntimo para poner a lo mejor, un freno a tantas pelotudeces que la gente dice.
  • Yo estoy tan harta de hablar de esto como seguramente estás harto de escucharlo pero a cada paso que doy me cruzo con un pelotudo y uno pensaría que lo peor de todo esto son los días en los que tengo recaídas depresivas y me la paso llorando sin motivo aparente, pero no, en serio, lo peor son los pelotudos.
  • A lo mejor tenés en la punta de la lengua esa frase adolescente de “qué te importa lo que piense el resto”, tragala. Porque sí, importa. Importa porque yo tengo mil años y ya fue, pero si un adolescente vulnerable con este tipo de problemas se siente juzgado no es joda: es cosa de vida o muerte. Y tus comentarios se juntan con otros y forman una nube gigante que es una sociedad que se toma la salud mental como una joda.
  • No tengo por qué dar explicaciones, no. Las doy porque quiero. Porque si sacás la cabeza del culo y prestás atención vas a ver que muchísima gente con estos problemas siente este tipo de cosas. Pero tenés que prestar atención un ratito. Esto no es algo tan personal. Es algo que le pasa a muchísima gente. Hablo por mi y hablo por el que quiera que hable por él.
  • Si te sentís tocado y ofendido por alguno de estos puntos porque alguna vez me dijiste alguna de las cosas que critiqué, lo siento por vos. Debe ser difícil pensar que una persona que pasó la mitad de su vida con su cerebro hecho un infierno está pensando en vos. Imagino que es mucho laburo ser el centro del universo.
  • Te parece innecesario que sea tan brusca para decir todas estas cosas? Te parece que estoy enojada? Buscá una parte del cuerpo que no se te vea mucho. La panza, ok. Hacete un tajo y dejá que se te caigan algunas tripas. Ahora andá así, POR AÑOS. Te tiene que doler tanto que te impida caminar. Mirá cómo esto te hace perder oportunidades porque te duele demasiado. Nadie puede VER tu herida, es la condición, si? Ahora explicá que no podés salir a comer comida mexicana porque se te cae el relleno. Esperá a que te digan que es idea tuya, que son excusas, que tenés que elegir ser feliz, que hay gente que la pasa peor, que seguro los odiás, que la gente como vos está loca, que nadie te va a amar nunca por estar así, que tengas fuerza de voluntad,que no estás intentándolo lo suficiente. Ya estás enojado?