Cuando compré mi carro…

Después de tener algún tiempo de haber salido de la escuela y de trabajar un par de años (ya hace un buen rato de eso).

Llegó un momento y sobretodo la inquietud de tener mi propio carro (así les decimos los del norte: carro!)

Y cuando por tu mente pasa constantemente la idea de que es el momento, que ya te lo mereces, que posiblemente será tu primer logro personal fruto del sudor de tu esfuerzo trabajando, que ya vislumbras la posibilidad de ahorrar, para sacar tus cuentas y analizar un mundo de detalles que conllevan el manejar tu carro propio. Entonces se toma la primera decisión, de muchas que vendrán después. Compraré un carro!.

Los usados.

En mi caso comencé con la primera y única opción que hasta ese momento analicé. Será un carro usado, voy a ver los lugares donde los venden, tengo que probarlo y luego preguntar si hay que pagar enganche, mensualidades, garantía, seguro, etc.

Algo que no puedes olvidar jamás es contestarte muy sinceramente “para qué lo quiero, para qué lo voy a usar, en donde lo voy a manejar?, quiénes se subirán a él? Eso sí tenía claro: quiero que tenga cajuela, cuatro puertas, sea económico, que tenga aire acondicionado (indispensable en Sonora), estéreo, no puedo manejar sin música!

Vendedor: “Buen día señorita, viene buscando algún modelo en especial?”
Gaby: “El más económico por favor, quiero que tenga…bla, bla, bla…(no me alcanzará para más, pensé jaja)”
Vendedor: “Tenemos estos de aquí, llegaron ayer, ya están arreglados y ‘nuevesitos’ se pide $ tanto de enganche, la mensualidad quedaría en $, no tiene garantía porque son usados, si es financiamiento sería un poco más, déjeme hacerle el cálculo”.
Gaby: (y en mi cabeza yo solo repetía lo que acababa de escuchar ‘no tiene garantía porque es usado, no incluye seguro, eso es aparte, los trajeron de otra ciudad’ y yo como los minions bidoo!! bidoo!! emergencia!)

Y entonces el dilema de “y si algo falla? y si se descompone algo? y quién sería el anterior dueño? lo cuidó como yo lo cuidaría?”, etc, etc, etc.

Entre mis cálculos, entregaría mi alma al financiamiento durante 3 años y me quedaría básicamente sin nada para responder ante cualquier imprevisto. Mi decisión no tenía margen de ningún error!!!

Gaby: “gracias, voy a analizar toda la información y vuelvo”.

Saliendo de ese lugar y de regreso a casa pensé: “creo que no es el momento, no me alcanzará, tengo miedo!”. Pero entonces por las cantidades que me dieron surge la siguiente inquietud:

“¿Y si voy a una agencia?, nada más a preguntar, solo para saber y darme la idea claro!”

Podría detallar mucho mi gran aventura. Pero lo resumo en haber visitado TODAS las agencias automotrices de mi ciudad.

Coleccioné los folletos de cada lugar y comenzó mi especialidad en comparar motores, rendimiento, rines, transmisión, tracción trasera y delantera, ser automáticos, standard, cilindros, equipados, austeros, de lujo, etc, etc, etc.

La gran sorpresa es que el mismo enganche y las mensualidades mostradas, no eran gran diferencia comparado con mis visitas anteriores en autos usados.

Gaby la valiente: “Y cuál es el auto que le sigue a este pequeño?” (Uno va a agarrando valor, si se da la oportunidad de conocer y ampliar sus fronteras y comienza la frase “y por qué no?, veámoslo pues)

Consulté a cuanto familiar y amigo de mi confianza pudiera, planteándoles mi inquietud (si usted quiere aprender algo nuevo debe preguntar sin miedo).

Gaby: “Papá, es que quiero comprarme un carro, tu que opinas? esto y esto me dijeron. Tío fijate que bla bla, tía tu que me recomiendas, cuándo tu te compraste el tuyo, en qué te fijaste? amiga, amigo….todooss!

Después de recopilar toda mi información, sacando mis cuentas. Ya para estas alturas se suman a tu vocabulario conceptos como:
- Servicios de mantenimiento
- Placas
- Tarjeta de circulación, tenencia, etc.
- Seguro 
- Aval
- Comprobación de ingresos

El aval

Gaby la miedosa: “Tío, decidí que sea nuevo, quiero estrenar mi carro, pero no sabía que se ocupaba un aval y sin eso no me dan el financiamiento. Yo ya saqué mis cuentas mira… ¿podrías firmarme?, yo me haré responsable de todo, no voy a molestarte para nada. Por supuesto que me tiemblan las patitas porque es muuucho dinero, nunca he tenido una deuda, pero si no lo hago así, no podré tenerlo.”

Tío: “Mira mihijita, cuando yo me compré mi primer carro, fue un “bochito” y así como tu estás recurriendo a mi por el aval, así yo recibí la ayuda. Cuando uno está joven necesita un empujón para poder despegar. Claro que sí, cuenta con ello, estoy seguro que tu podrás con este compromiso, siempre has sido muy responsable, adelante. Así como lo hice yo en aquel momento cuando era jóven.

El único consejo que voy a darte es que sumes todos tus ingresos y saques el 40% de él. Eso que salga será la cantidad que tengas para tener una deuda, no más. Hazme caso para que el resto sean para tus gastos, ropa, comida, diversión, viajes, estudios, otros pagos (servicios, tenencia, placas, por ejemplo). Si no te pasas de esa cantidad, podrás hacer muchas cosas”.
=.)

La compra

Gaby la valiente: “Hola vengo a comprar el carro, vengo a hacer el trámite, lo quiero con todo, ya decidí quiero este modelo y lo quiero equipado con todo! (cuando hagas algo, hazlo bien y éntrale con todo!).

Si hubiera sido 2017, hubiera dicho: “y agrégale doble aguacate por favor!”

Salir de la agencia con él es lo máximo!, claro que al principio no quieres que le de el sol, el viento, cualquier ruido estás al pendiente, el olor a nuevo es inolvidable, no quieres que tenga ningún rayón, prohibido comer en él. Es como tu hijo pues!!! El que te recuerda que aunque te quedas sin dinero, y te hace decir valió la pena!! Que es el más hermoso de todos los autos! Sea el modelo que sea, te sientes como si trajeras el de Batman o Kit el auto fantástico jajaja.

Escribo esto para los valientes, esos que tienen la inquietud de sentir la satisfacción de decir: “es mío, yo lo pagué solit@!”.

Por supuesto que cada circunstancia es diferente, cada historia es única. Hay de todo y para todos.
Usados o nuevos, la sensación créeme es igual. Es un logro personal, es una meta lograda, un esfuerzo que debe valer la pena disfrutar.

Mis recomendaciones al comprar tu carro son muchas pero las intentaré resumir:

1. Define para qué lo quieres y si ya es el momento.
2. Saca tus cuentas, pero en serio, haz tus cálculos y sé honesto contigo. Las palabras de mi tío, recuérdalas. Solo el 40% de tus ingresos.
3. Visita todas las agencias de autos usados o nuevos, pide pruebas de manejo, siéntelo. Y cuando ya te decidas por uno, olvídate de todas las opciones anteriores. Enamórate de tu decisión. Por supuesto que es normal querer un auto mucho más lujoso y equipado, pero céntrate en tu realidad, lo que en este momento puedes pagar. Si eres organizado podrás escalar al de tu sueños, si es que esa es tu meta. Y si no, no pasa nada, lo queremos para movernos y transportarnos de un lugar a otro!!!
4. No te comprometas con algo adicional porque estarás muy presionado. Hablo de ser responsable con nuestras deudas y nuestros compromisos.
5. Pide la opinión de tu gente de confianza, no los ‘compas’ que te dicen ‘si es bien fácil, si no que lo pague tu papá’, de esos aléjate!
Mas bien a aquellos que te hacen analizar pros y contras de verdad!.
6. Cumple con tu compromiso, ponlo como prioridad.
7. Disfrútalo mucho!

El Río 2018 de Kia me hizo recordar mucho toda esta aventura. 
Como aquel día, cuando compré mi carro modelo 2005!
Gracias a Erika Tamaura, por compartir conmigo, con Héctor Obregón y con Giovanni Romeo la aventura de poder documentar un poquito la prueba de manejo hace unos días. Gracias a #LosUrbanBloggers gracias #Kia

Gracias Kariina Parra, Yurianaa y a Mónica de #KIACAJEME por la invitación.

Y así cada ojo toma lo que más le llama la atención, a mi lo que me gusta es el proceso de todo, detrás de cámaras, cuando todos los profesionales hacen su chamba!

Y aquí el video que resultó de toda esta tarde con Erika, Héctor, Giovanni y yo.

Pero por sobre todas las cosas, gracias a mi tío por creer en mí y por animarme! En qué acabó la historia? después de 3 años, el auto fue mío, solo mío y lo pagué yo solita!!

Gracias por leer 
=)
Gaby