Mi trabajo vale igual que el suyo

¿Por qué cobramos por algo que una página de internet puede hacer de gratis?

Los diseños, los videos, las fotos no se hacen solas. Requieren tiempo y valen plata, igual que cualquier otro trabajo. Y el precio no lo pone usted, lo ponemos nosotros.

Entrar a la UCR no es fácil. Entrar a Comunicación Colectiva tampoco. La mayoría de personas que pueden entrar a la carrera tienen un corte suficientemente alto para estudiar cualquier ingeniería, medicina o lo que les de la gana. Pero lo que nadie le dice a uno cuando entra a estudiar algo así, es que vale picha los cuatro o cinco años que dure en terminar, vale picha cualquier posgrado que saque, vale picha las desveladas, los proyectos y horas que dure en tener un título que es equivalente al papel higiénico. No importa que su esfuerzo sea similar al de un profesional en derecho o química. Su trabajo siempre va a valer menos.

Yo estudié por cuatro años para terminar mi bachillerato. Llevé ocho semestres con bloque completo y cursos de verano para terminar mi carrera, al igual que cualquier estudiante universitario. Llevé cursos de investigación, de tele, de audio, de guión, de diseño, de animación y de edición, así como usted llevó cursos de cálculo, laboratorio, administración o legislación. Entonces, ¿por qué somos nosotros los que tenemos que mendigar por brete? ¿Por qué diablos el hecho de que nos paguen lo que nos corresponde se siente como un favor por el cuál deberíamos estar agradecidos?

A un arquitecto o un médico no le cuestionan el valor de un plano o de una consulta. A un contador o a un abogado no le re-negocian su paga. Nadie le dice a un psicólogo o a un dentista “¿Pero eso de verdad cuesta tanto?” “Yo podría hacer eso” “¿Por qué no me hace un descuento? Igual este paciente es un proyecto chiva y gana experiencia”. Usted trabaja y le dan lo que ud cobra. Punto.

Pero si usted estudia algo que le apasiona y le hace feliz, su trabajo no merece un pago digno. Si usted es artista, le toca mendigar brete. Si usted estudió música, todos asumirán que es solo un hobbie y que no espera vivir de ello. Si usted quiso dedicarse a hacer videos, todos le van a cuestionar el costo de sus producciones. Si usted estudió diseño, sus conocidos asumirán que usted se alimenta con fotosíntesis y que todo puede hacerlo de gratis. Si usted estudió publicidad, usted no necesita un horario laboral ni un seguro social. Después de todo, tomar unas fotos o hacer que unos muñequitos se muevan es facilísimo y cualquiera puede hacerlo.

Estoy harta de oír historias de gente que pasa años como practicante porque “hacerse de experiencia en una agencia” y vivir de viáticos (con suerte) es necesario en esta industria. Estoy harta de oír las quejas de personas a las que el jefe no le da la gana asegurar, a gente que le prometen aumentos que nunca van a llegar, a gente que tiene que bretear horas extra de gratis y sacrificarse por una empresa que nunca va a pagarle lo que se merece. Estoy harta de que personas crean que pueden cogerse a gente con poca experiencia y humillarla con pagos ridículos solo porque se les ocurrió la estúpida idea de dedicarse a estudiar algo que les gusta. Estoy harta de que mis colegas terminen cobrando menos de la mitad de lo que vale su trabajo y le afecten al resto de los demás y a ellos mismos, solo porque si no cobran una miseria nadie los va a contratar, porque siempre va a haber un idiota que cobre más barato.

Odio que en la U enseñen cinco énfasis pero que en ningún curso le digan cómo escribir un contrato con respaldo legal, que no exista el curso "Cómo cobrar sin que se lo cojan 101". Odio que mis amigos tengan que trabajar en call centers. Odio que gente que se graduó hace años siga aceptando proyectos de gratis para "hacer experiencia" porque tiene que demostrarle a otra gente que su trabajo vale plata. Odio que las empresas que nos dan trabajo “estable” se vayan a la quiebra porque el mercado piensa que lo que hacemos no es necesario y sale muy caro. Odio que las personas que tienen un trabajo fijo se tengan que aferrar a él por siempre sin poder aspirar a crecer personal o profesionalmente porque “de gracias que tiene brete”. Hay que dar gracias infinitas a esa empresa, aunque no reciban el pago que realmente les corresponde. Odio que si alguien tiene un trabajo decente y le va bien, sea un caso extraño, aislado y poco común.

A como está la cosa ahorita, un título no le garantiza a NADIE un trabajo, y la cosa está fea para TODO el mundo, independientemente de lo que haya estudiado. Yo estoy muy consciente de eso. También de que hay mucha gente que si quiera puede considerar la opción de entrar a la universidad, mucho menos de recibir un salario mínimo. Pero nadie, absolutamente nadie tiene el derecho de hacernos sentir que nuestro trabajo vale menos.

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