Adiós Facebook
Hola, de nuevo, mundo del blog
Hoy he decidido dejar Facebook. Todo se reduce al poco contenido de calidad que ya se asomaba por mi feed de noticias. Existe cierta nostalgia porque a pesar de todo hubo buenos momentos compartidos con amigos y familiares; pero son momentos que ya no volvieron y que hoy por hoy se redujeron a imágenes creadas por personas muy ajenas a las que tenía como contactos y que ya no daban ni para chiste malo.
Es evidente la tendencia a “no ser original” y fue uno de los motivos que me hizo reflexionar sobre dejar de ser usuario de la red social. Ahora me dedicaré a alimentar este blog —con sus respectivas secciones—, incluyendo el humilde podcast que vengo publicando desde hace poco y del que he tenido grandes satisfacciones.
Así pues, me quedo con todo lo bueno que surgió del servicio y de las personas que conocí ahí, de las que no tenía ni idea de dónde estaban y de las que me enseñaron tantas cosas. Afortunadamente seguiré en contacto con gran parte de ellas por correo electrónico y otros medios más “tradicionales”, mas con la ventaja de no tener que ver a diario tanta publicación basura y tendencias a involucionar, en el sentido de lo que se publica en dicha red social.
Puede que sea un alivio o un fastidio, sólo el paso del tiempo y las nuevas experiencias lo dirán.