Adam

Adam sale a la calle. Lo echaron de casa.

Se sabe condenado a huir del paraíso en un mundo que es por completo el paraíso.

Se sabe condenado a buscar la frontera de una tierra interminable.

*

Adam se cuelga de sus latidos al sentir el ritmo y siente esa primera vuelta del remolino que lo lleva cada vez más profundo. Es hermoso y espantoso, dice. La maravilla y el horror son la misma cosa.

*

Un día, Adam se sienta a tomar fotos del oleaje y las deja volar en el horizonte como grullas de papel.

Y toma fotos del cielo surcado por las grullas. Y toma fotos del oleaje del mar y de las grullas. En cada foto ve un mosaico siempre cambiante.

Un día, Adam siente haber hallado páginas consecutivas en el libro de arena.

*

Adam está condenado a huir en el paraíso. Pero de algún modo siente que la huida es también un paseo. Un viaje interminable en todas las direcciones. Fugitivo entre otros condenados como él, todos nómadas en la frontera.

*

Un día, Adam escucha música en el oleaje de una sierra de disco abriendo los escombros de un edificio (un edificio que se cae desde siempre). El polvo floreciendo en el viento golpea su cara. Adam siente el polvo girando en la calle…

en un mundo que gira en un sistema solar

que da vueltas en una galaxia

que danza en la espiral sin fin del universo,

un universo entre tantos otros…

…y de pronto siente que al mismo tiempo todo emerge desde adentro, que esa fuga del universo se engancha en algún momento al fondo de sus átomos y todo termina donde todo empieza.

*

Adam a veces se detiene en las ciudades y su corazón se transfigura en un ave migratoria tras las huellas de un sol que sólo existe en su imaginación. Acaba por sentir que hay un ciclo y comienza a descender en espirales, en un remolino.

*

Adam sale a la calle y ve el vuelo de una mosca sobre la grupa de un caballo seguir a las manos del director de orquesta en el baile sereno que dirige sin escuchar la nana de su amante en altamar.

Todo está en lo mismo, todo cae en todo.

Una lámpara de lava cae en las sombras que arroja a la pared,

las sombras caen en los latidos de un niño que duerme,

los latidos caen en una gotera a las 3 de la mañana

y en las lágrimas del funeral escaleras abajo

que hacen coro a las carcajadas del payaso

luego de contar un chiste malo sobre la lluvia.

*

Adam escucha la música de una sierra, ve los mosaicos del oleaje de las grullas y del mar.

Adam sale a la calle. Lo echaron de casa.

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