Crítica musical

Der Hölle Rache kotch in meinen Hersen

¿Cómo alguien como Mozart, frecuentador de la baja moral de los altos y los bajos estratos, podía tener una idea tan desdibujada de la maldad como para caricaturizarla tan inocentemente en el aria de coloratura de la Reina de la noche?

¿Será que Mozart no creía en la maldad pura? ¿Será que confundía la crueldad con una forma del placer? ¿Era tan sádico que no podía concebir que algo sea malo? ¿O era tan humilde que no imaginaba que un acto de Dios como el mundo no podía ser malo, como mucho podía estar percibiéndose mal?

O tal vez no creía que en esa historia, la Reina de la noche sea la mala.