Hospitales del tiempo

¡Tú también puedes internarte!

Los buses son hospitales en los que entramos a sufrir el tiempo. Todo el día perdemos tiempo, pero como cambiamos ese tiempo por objetos que nos dan placer, no lo notamos tanto. Pero en el bus, el tiempo no se cambia por nada, excepto por distancia. El aburrimiento es el karma por borrar la distancia.

Antes, el viaje que hacemos hoy en una semana, tardaba años. Era el objetivo de una vida. Los viajes debían enseñarnos a vivir. Pero no queremos sufrir para aprender, preferimos no aprender con tal de no sufrir. Y borramos la distancia, matamos al maestro. Eso pagamos enfermando de tiempo y lo notamos en los buses, que son hospitales del tiempo.

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