EL UX debe ser feminista, o no será un buen UX

Hasta hace unos 4 ó 5 años, el tema de la usabilidad y la experiencia de usuario (a partir de ahora UX), no era demasiado conocido ni tratado en la mayoría de las empresas españolas, y aún así, andamos todavía un poco flojos de este tema en España. Aunque se salvan los eCommerce, las webs dedicadas a ‘Viajes y Ocio’ y los bancos, siempre punteros en el diseño de interacción.

También, desde hace más o menos ese tiempo, empieza a darse más eco en los medios a las historias y denuncias feministas, a la búsqueda de la igualdad que perseguimos las mujeres.

El mundo de las tecnologías está mayormente copado por hombres (aunque no siempre fue así), sobre todo en cargos de decisión, y eso conduce de alguna manera a una visión sesgada de la usuaria final. Somos el 50% de la población, pero muchas, muchas veces en los productos digitales no nos vemos representadas, o somos reducidas a adorno, u olvidadas, sin que sea de manera intencionada.

Yo creía que los hombres eran conscientes de ese olvido, pero trabajando recientemente rodeada de ellos, me he dado cuenta de que no, de lo que ellos consideran ‘normal’ está sesgado por sus referentes masculinos y su visión del mundo. En muchas ocasiones, las mujeres queremos hacer ver que los hombres blancos heterosexuales no son la ‘norma general’, haciendo hincapié en la diversidad y complejidad de nuestro mundo. Por desgracia, este tipo de acciones suelen conllevar algún tipo de crítica o algún tipo de penalización por parte de nuestros superiores, como se ha demostrado recientemente en un estudio.

Algo que he aprendido con el UX, y que suelo repetir, es a no prejuzgar. En principio a las personas que usan nuestra interfaz/dispositivo y en extensión, a la gente que me rodea. En el caso de las mujeres, los prejuicios hacia nosotras son más duros, no podemos casi salir de casa sin que nos veamos reducidas a estereotipos, desde algunos medios de comunicación hasta en redes sociales, pasando por blogs de internet.

Existen estándares para los colectivos con algún tipo de discapacidad, pero no así para la búsqueda de la igualdad entre sexos en los medios digitales. Normalmente a las mujeres nos cuesta unirnos para reivindicar nuestras necesidades y derechos en el mundo real y por extensión, también en el mundo digital. Aunque a este respecto, ya surgen iniciativas inspiradoras como Ladies that UX, Yes we tech, Mujeres Tech, Girls in Tech,… espacios reservados para las mujeres y su empoderamiento en las nuevas tecnologías.

Otra de las cosas que te enseña el UX es el poder que tiene el usuario, como podemos comprobar a lo largo de las fases de la investigación (en observaciones directas, entrevistas, test de usuarios) Nosotras como usuarias, y como trabajadoras en el mundo UX, debemos hacer valer nuestra fuerza, de la que muchas veces no somos conscientes, y denunciar la desigualdad en las aplicaciones, los servicios, las redes sociales, … Rodeadas como estamos de interfaces y de diseño de experiencias, el UX va a ser una parte esencial de la lucha de la mujer por la igualdad. Si conseguimos que sea igualitario, es decir, feminista, conseguiremos educar a nuestro usuario también en igualdad, mejorar y cambiar los comportamientos sexistas en el mundo tecnológico y por extensión, en la vida real. Ya hay fantásticos ejemplos como UXSpain, donde este año se ha hecho especial hincapié en la participación de la mujer con un total 12 ponentes femeninas de un total de 21, un hecho casi excepcional en este tipo de eventos donde nuestra participación es bastante inferior.

Este artículo de opinión lo escribo desde el conocimiento mío propio de ser mujer, en el que tengo bastantes años de experiencia, y desde el conocimiento algo más escaso, del mundo UX, en el que estoy actualmente embarcada y en el que intento mejorar día a día.

Gracias a Sonia y Helena, por la revisión del texto y sus ideas.