Como conocí a “How I met your mother”
Pocas cosas tan molestas como el primer trabajo práctico del año. Fue en el 2005, empezaba segundo año y estábamos reunidos una tarde de lunes en el buffet de Mabel, con el fin de hacer el afiche para la clase de Meiszner. No nos podíamos dar el lujo de aparecer al otro día sin haberlo terminado, la fama de la profesora logró que por más que sea la segunda semana de clase, nos pongamos a laburar. Eramos 3, Fernando, Baudi y yo. Comimos algo, y nos dispusimos a tirar ideas en una hoja sobre que poner en el afiche. Minutos después entra un grupo de chicas al buffet, una de las cuales se dirige a nuestra mesa a saludar a Baudi. Con una extroversión que muchos que la conocieron años después negarían que tiene, se sentó a charlar con nosotros, y luego de cruzar unas palabras, comió un pedazo del sanguche que yo había dejado, casi sin pedir permiso. Luego de esto, y alguna que otras palabras más, la morocha de lentes y ojos achinados, se retiró de nuestra de mesa y luego del buffet. Está es en efecto, la primera vez que la ví, por más que ella no lo recuerde, y esto haya hecho que por mucho tiempo contemos otra versión.
La otra historia comienza un mes antes de la primavera del 2006, y el principal disparador son las ganas de un chico no tan raro de 15 años, de hacer nuevos amigos, aprovechando la música como conector. Nos encargaron tocar un par de temas en un festejo del día de la primavera, y aprovechando que no teníamos que hacer las típicas canciones que hagan referencia al acto que se festejaba (como solía suceder), se me ocurrió contar con nuevos intérpretes como para variar un poco las cosas. Esto llevó a que le pregunte a Solana si conocía a algún varón en el colegio que cante bien, abundaban las voces de mujeres y una voz masculina iba más con la idea de temas que tenía en la cabeza. Ella recomendó a Hernan, y poco después del primer encuentro, ya tenía un grupo nuevo de amigos.
Además de los ya mencionados, y alguno que otro más, en este grupo de 4to año (gente un año más grande que yo) estaba la misma muchacha que hace poco más de año y medio se comía un pedazo de mi sanguche.
Nuestra segunda primera conversación consta de ella interviniendo en una charla que mantenía justamente con Solana sobre la nota de suicidio del bueno de Kurt, destacando la tan famosa idea de “It’s better to burnout…”. Nota de color: la primera charla que ella tuvo con Hernán, fue sobre el mismo tema, creo que esta es una de las razones por la que elegimos esta versión antes que la del sanguche.
Así, de estas dos formas, conocí a Micaela, una de las 6 personas con las que más compartí mi serie preferida: How I met your mother.
Divido a estas 6 personas en dos etapas, ya que con 3 comparto desde un principio el “mirar la serie” (que es algo muy valioso), y otras 3 me las cruce por el final.
Micaela es la primera de la etapa 1, que tiene como segunda aparición al culpable de los grandes males de este mundo: Juani.
Mi hermana tenía un livejournal. Puse un punto al final de esa frase porque tranquilamente puedo sacar un libro que tenga ese título, es genial. En fin, tenía o tiene, no es importante eso, lo que nos compete es que en ese momento lo tenía y se le ocurrió agregar a todos los Argentinos que lo tenían. Entre ellos el muchacho en cuestión, que no se quien le había dicho que se haga uno. Pocas palabras habrán cruzado, pero alcanzó para que ella guarde el contacto en su MSN, y para que al momento de escucharnos hablar con Hernán de que necesitábamos un batero para nuestra banda nueva (en la anterior no nos dejaban tocar temas en inglés) nos diga “tengo en el msn uno que toca la batería).
Entonces nos pasó el contacto, y al principio se confundía quien era quien, pero al tiempo ya era nuestro batero, y después (sorprendentemente después) un amigo.
La tercer y última persona de esta etapa es mi viejo. Lo que implica que no venía en orden cronológico la historia, no conocí a mi viejo después de los 16, mi vida no tiene esa clase de drama. Pero en lo que tiene que ver con compartir series (si bien siempre en casa se comía mirando alguna), si se da más por esa época. Fue el verano del 2007/08, lo terminé de convencer de que “House” no era tan sangrienta como la mayoría de series de médicos y no le iba a dar “asquito”, así que bajo las 3 temporadas que había completas, y algo de la cuarta, e intercalando capítulos con pelis, pasábamos las madrugadas hasta que era hora de tomar una cindor con vainillas para después irse a dormir. Y no nos levantábamos tan tarde eh, al mediodía había que estar camino al “Odeón” para pedir las dos de muzza de parado y compartir una coca.
Así que compartí desde un principio “How I met” con Micaela, Juani y mi viejo.
En el segundo verano de estas de pelis y series y demás, papá me cuenta que vio el primer episodio de una comedia que le había encantado y se había muerto de risa. Entonces, como suele hacer con las que sabe que me van a gustar, se banca mirar el primer capítulo de vuelta conmigo, y arrancamos. Iba por la mitad de la cuarta temporada, y demás está decir que no tardamos mucho en ponernos al día.
A Micaela la jodí bastante con la serie, y el tema se cerró en una de las juntadas en casa. Mientras Mery medió que dormía porque se sentía mal, o no se, era Mery, pusimos los primeros capítulos y al poco tiempo los dos éramos Ted y Robin. Pavada de quilombo se nos armó después con eso, vaya uno a saber que foto le pondré en el muro en marzo del 2015.
Juani venía de ni existir un año más o menos, para reaparecer con fuerza en una noche de cine (el bueno de Cusack en 2012). Se sumó a la serie y con él cierra la primera etapa.
La segunda es un par de años después, casi sin querer, mientras me iba de la empresa en la que estaba, aparecieron un par de amigos más.
Lau, que me caía mal de entrada por asociarla con gente que al final no.
Mara, que resultó ser menos zurda de lo que creía.
Y Ale, que aunque ahora me cueste creerlo, lo veía como un tipo serio.
Con ellos fue más que nada el final de “How I met”, que bueno, no es poca cosa. Justamente es EL FINAL.
Hay más detalles en la historia de como conocí a cada uno de ellos, y etc, pero la guardo para otro momento, ya que quiero escribir otra cosa con la que tendrán más que ver.
Con estas 6 personas (obvio que hubo otras también, pero quería marcar estas) compartí la serie.
Lo genial de comentar, discutir, debatir y disfrutar una serie un compañía.
Una serie, una peli, un disco, una canción, lo que sea.
How I met your mother, entre otras cosas, es mi serie preferida por esto. El post que viene será una lista con momentos de las aventuras de Barney y los otros 4, y no serán tantas pavadas personales. Porque sé que si bien la idea era contar como conocí a la serie, termine escribiendo más de otras cosas, pero bueno, justamente eso lo aprendí de “How I met your mother”.
PD: En algún momento tuve un paraguas amarillo, y no, no es que lo deje de tener porque lo perdí y capaz lo tiene el amor de mi vida y me reencuentro con ella. Lo tiré porque se rompió.
Nota del autor: La nota es de septiembre del 2014, estaré subiendo notas que solían estar en mi blog.