Definitivamente, quizás
(Le pueden poner play a este tema para escucharlo de fondo mientras leen)
Hoy a las 2:38 a.m. tuve ganas de vestirme, con ropa más vieja que nueva, y tener este tema de fondo mientras manejo por la ruta. Hay muchas cosas en el medio que frenan esto, principalmente porque las rutas que me imagino no son de acá, y segundo porque no tengo ni el auto, ni el registro, ni la campera que tenía en mente ponerme para hacerlo. ¿Cuántas de las cosas que nos dan ganas de hacer terminamos haciendo?.
Pensemos en un solo día, en un jueves del mes de mayo, el año no empezó hace tan poco como para tener mucha energía, ni está tan avanzado como para rogar que se termine. Están las variantes de edad, momento de la vida que uno esta pasando, obviamente como viene esa semana, y en especial, su día anterior. Seguramente en un mal día nuestra intención sea dejar todo e ir a vender pan relleno al sur, en un día intrascendente cambiar el rumbo y seguir la gira de una banda de rock, y en un buen día, las cosas tal vez puedan ser un poco más realistas, y ahí es donde quiero prestar atención.
La primer posibilidad de día en muchos casos carecen de sentido, aunque por supuesto me intriga. No hace mucho le comentaba a la persona que me dio el ejemplo de “pan relleno al sur”, que me encantaría encontrarme con alguien que se haya animado a eso. Tal vez hasta sin saberlo, que aquél que me este haciendo un trago en la playa sea en efecto el que dejó todo y se puso un bar en la playa. Pero cuando las cosas no me superan, no es de las decisiones que quisiera tomar (supongo, ja).
La segunda en cambio, la considero un llamado de atención para que consideremos un cambio en las cosas de nuestra vida, que por supuesto llegamos al extremo y pensamos en la banda de rock, el cambio de profesión, en emprender ese proyecto que siempre quisimos, aunque seguramente nos falte bastante y no logremos que termine bien.
Y por último tenemos la tercera, que no llegué a describir. Estamos un poco cansados un sábado a eso de las 8 de la noche, y nuestras opciones son el plan de siempre, o hacer algo distinto con gente distinta. La fiaca de pensar que hacer, sumada a la presión de desperdiciar el único día totalmente libre que tenemos, nos suele llevar al plan de siempre y luego de eso un domingo en el cual no estamos mal, pero no tenemos nada nuevo en que pensar. Otro ejemplo: 7 de la tarde de un día de semana en el que no cursas, volvés del trabajo y estás cansado, y la siesta es una opción, pero durante el día estuviste pensando que hace mucho no escribías y que deseabas tener un tiempo libre para hacerlo. Hay momentos en que nos podemos dar el lujo de estar cansados, por supuesto que sin llevarlo a un extremo en el que terminemos odiando todo porque no podemos con nuestras vidas (been there, done that). Pero como siempre, evitando los extremos, nos podremos encontrar en un equilibrio increíblemente satisfactorio y hasta feliz.
Estas tres posibilidades, ahora que las pienso, son como etapas. Cuando todo nos sobrepasa es que queremos dejar todo, luego nos estabilizamos de alguna manera, pero no hay nada interesante y queremos rock. Por último empiezan las cosas interesantes, tercer etapa, en la que mejor estamos para pelearle a las circunstancias, y esa pregunta que hice al principio, depende más de nosotros que de lo demás.
Y por supuesto, como son etapas, se puede volver para atrás. Por más que ya estemos en la tercera, si decidimos siesta y lo de siempre, probablemente volvamos a ese intermedio donde nada nos entusiasma. Luego de eso, en base al inconformismo, terminamos tomando decisiones grandes, pero como suele pasar con las decisiones en los momentos no adecuados, las cosas nos terminan sobrepasando, y estamos en el primer escenario de vuelta.
Encuentro bastante alentador plantearlo así. Si estoy bien tengo que desafiarme constantemente para no caer, y de estar en los otros momentos, se que son etapas y que con tiempo e intenciones de cambiar las cosas, puedo volver a avanzar.
Hoy, considerando impedimentos mencionados, haber ido por la ruta escuchando este tema hubiera sido una mala decisión, pero no por eso me fui a dormir. Me banco que mañana madrugo y me tomo un poco más de tiempo para escribir. Siempre creí que la práctica hace que escriba esas cosas que sin darme cuenta deje de escribir. Porque quizás eso me acerca más a las cosas que quiero, y si las veo reales es que no estoy tan lejos. Quizás…Definitivamente, quizás…
Los dejo con el tema, que seguramente queda bastante porque el texto no es muy largo…Aguante Elton…
Nota del autor: La nota es de marzo del 2014, estaré subiendo notas que solían estar en mi blog.