Hablemos de redistribución y otras cosas…
Hay un concepto un poco erróneo que tal vez no se termina de comprender, desde mi punto de vista, que es el de “redistribución” aplicado a la sociedad en la que vivimos. Se habla de “redistribución” de riqueza, y con esto nos imaginamos a que ganen menos los que tienen mucho, y que ganen más aquellos que no tienen casi nada, y no quiero decir que esta idea esté mal, solo que tal vez le falta un soporte detrás. Pensamientos de este estilo carecen de contemplación a las consecuencias que generaría una alteración directa sin análisis, hay un “¿Por qué?” en el ganar/tener más o menos, eso en todo caso es lo que se tendría que considerar. ¿A qué me refiero con esto? No se trata de que el futbolista que gana 50 mil pesos por año pase a ganar 5 mil, y el franquero de una librería que cobra 10 pesos la hora, pase a tener un sueldo estable de 5 mil también. Por supuesto que esto es parte del todo, pero no es lo único. Hay inversiones detrás de los sueldos, detrás del manejo de dinero, detrás de esta distribución de riqueza o pobreza. Hoy en día no solo pasa que consideramos que deportistas, artistas y otros tengan sueldos que están muy por arriba de la media, sino también otras profesiones estén en la mira al compararse entre sí. El metrodelegado y el docente, por ejemplo, puede ser un claro ejemplo de esto, y varios otros que se nos pueden ocurrir sin tener que pensar mucho. En estos días que corren, el ejemplo que puede observarse, es el aumento que se ha dado a la fuerza policial, que lejos de parecerme incorrecto (a parte poco se podía hacer al respecto en un plazo inmediato como se necesitaba) aún así me deja ciertas dudas. No es que desee que haya algunos que cobren menos, pero habría que repensar tal vez como lograr que sin llegar a eso, haya sueldos e inversiones más equilibradas. Como lograr que se deba invertir menos en la seguridad, aquí menciono lo obvio, teniendo una sociedad más segura. Menos inversiones a nivel edilicio, de personal, y manteniendo a lo que se tiene, a un nivel de vida óptimo sin necesidades de retoques espontáneos, que reitero, en este caso fueron necesarios.
Entonces, ¿Cómo podemos lograr una sociedad más segura, sin invertir en las fuerzas policiales? Que parece más un parche que un arreglo a fondo del problema. Y aquí es donde sugiero algo descabellado, poco considerado por políticos (más allá de que en discursos alguno tenga la caradurez de jactarse del tema) y que puede, desde mi punto de vista, cambiar totalmente las cosas:
¿Qué tal si invertimos en educación? Ya sé, pensarán que evidentemente no tiene mucho sentido, como nadie lo hace, por algo es. Bueno para mí, vivimos en una sociedad en que hay que prestar atención en las cosas que no se hacen, y tratar de averiguar el porque, ya que eso nos podría dar el cambio que queremos. No digo que haya inversiones que se realizan que no comparta/aproveche, me encanta el fútbol, más que prácticamente cualquier cosa (hasta puedo defender que con un enfoque distinto en cuanto a publicidad y ganancias se hubiera aprovechado más), pero en esta situación, la prioridad puede ser otra. (Sé que hay muchas otras inversiones, pero este es un CLARO ejemplo, por magnitud, cantidades, y conocimiento público).
¿Qué tal si el sueldo del docente es más alto? Puede llegar a tener más satisfecha, tranquila y dispuesta a poner lo mejor de sí mismo, a la persona responsable de un gran porcentaje del futuro de nuestro país. También, si un chico de 16 años que comienza a preguntarse que carrera seguir, ve los problemas de paros, problemas de sueldos y el contexto de la educación, difícilmente le entusiasme anotarse en algo relacionado a la misma (aplaudo a los héroes que más allá de esto deciden involucrarse). O sea que complicamos el presente, y también el futuro (me animo a decir que al futuro lo estamos matando dos veces, o más). A parte, con estos profesionales más predispuestos, y con mayores herramientas para educar (también profesionales de otras carreras como medicina, sistemas, y otros pueden optar por enseñar también) seguramente los profesionales del futuro tengan una base superior.
Esto se relaciona directo entonces con cualquier ámbito, la medicina de hecho, estaría a la altura de la educación desde prioridades de inversión (luego de estas ahí si consideraría seguridad, por supuesto).
Y también se puede observar la relación directa con sistemas, ¿Por qué no invertimos en que los colegios puedan dedicar una inversión no solamente económica sino también de tiempo y programa (hoy en día se analiza sacar la materia informática de la secundaria) a la tecnología que el día de mañana puede ayudarnos a progresar como sociedad y como cultura? Se que el ambiente en el que ando manejandome condiciona un poco mi pensamiento pero, ¡que los chicos programen!.
Tanto se puede hacer desde la educación, es invertir en que la gente tenga oportunidades. Oportunidades que evitarán la frustración, el resentimiento, las malas condiciones de vida de ciertos sectores, que llevan a problemas como tenemos hoy, y ya hemos tenido. Podemos hacer algo al respecto, podemos intentar que no vuelva a pasar, podemos intentar educar desde una primera instancia. Que los pedidos que hagamos en cuanto a los cambios, ojalá, vengan del lado de la educación…
Nota del autor: La nota es de diciembre del 2013, estaré subiendo notas que solían estar en mi blog.