El poder de querer

El Hércules Paralímpico es campeón de Liga por segundo año consecutivo y se convierte en un ejemplo de esfuerzo y superación

El Hércules Paralímpico revalida su título de Liga | Imagen: Hércules Paralímpico

Los chicos del Hércules Paralímpico, recién proclamados campeones de la Liga Nacional de deportistas con Parálisis Cerebral y Daño Cerebral Adquirido por segundo año consecutivo, han encontrado en el equipo un lugar donde olvidar sus problemas y centrarse en lo más importante: disfrutar de lo que más les gusta y ser felices.

Hoy en día es fácil asociar el fútbol con negocios y rentabilidad económica. Como un trabajo que mueve inmensas e ilógicas cantidades de dinero. Como un deporte capaz de paralizar un país con un partido importante. Como un motivo para ser feliz con cada victoria, pero también infeliz con las derrotas.

Pero en este caso el fútbol es todo lo contrario. En este caso el fútbol se transforma y se acaba convirtiendo en algo desinteresado, algo que apenas genera beneficios aunque, como contaba Paloma Uriarte, directora del equipo, se pedirán ayudas “a las administraciones públicas, a la diputación… pues sería un gran apoyo, aunque las ayudas están muy reducidas”.

Se convierte en un lugar donde, al entrar, se dejan todos los problemas y preocupaciones a un lado. Un lugar con un único objetivo: la felicidad. Pero no esa felicidad provocada por las victorias. No. Esa no. Yo hablo de una felicidad sincera, honesta, diferente. Una felicidad por estar celebrando la vida, felicidad de dar pequeños pero gigantescos pasos. Una felicidad desconocida, pero créanme, la felicidad más real que he conocido.

Hace más de medio año entraron en mi vida como un auténtico cohete que se lanza al espacio en busca de nuevos planetas y arrasa allá por donde pasa. Entraron en mi vida (y la arrasaron) por casualidad… y qué bonita casualidad. Sin ellos saberlo, cada día dan lecciones de vida a las personas de su alrededor. Sin ellos darse cuenta, enseñan cosas desconocidas para la sociedad. Pequeñas cosas, pequeños detalles, pero que sin duda acaban marcado la diferencia.

Ellos son el claro ejemplo del “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, del “hace más el que quiere que el que puede”, o del “el querer acaba siendo poder”. Ellos demuestran con su lucha y entrega diaria que no hay obstáculo que acabe con su ilusión, que son capaces de luchar contra viento y marea y sacar fuerzas de donde la gente cree que no se pueden sacar. Ellos son capaces de sonreir cuando menos lo esperas, de regalar abrazos que dan vida. Ellos son capaces de celebrar, literalmente, algo que todos deberíamos celebrar: la vida.

El cuerpo técnico cuenta con grandes jugadores y personas que jugando al fútbol de forma profesional han cambiado su mentalidad y sus costumbres diarias, como las comidas o el ejercicio físico diario fuera de los entrenamientos… Borja Botella, fisioterapeuta del club, habla de la importancia del esfuerzo diario y el cambio de mentalidad de los jugadores, lo que ayuda a recuperar jugadores lesionados y tener “más posibilidades a la hora de combinar las alineaciones dependiendo de las necesidades” y además es más fácil conseguir unos entrenamientos “enfocados al físico” y así preparar mejor los partidos.

En el Hércules Paralímpico han encontrado un lugar donde compartir. Compartir ilusiones renovadas, experiencias, sonrisas, lágrimas, errores y aciertos, victorias y derrotas, decepciones y alegrías, problemas y soluciones… Porque eso es lo bonito del fútbol, de su fútbol: que lo más importante no es competir, sino compartir.

Muchos hablan de Cristiano y Messi, Real Madrid y Barça, el no ascenso del Hércules y el posible descenso del Elche, la final de la Copa del Rey y la Champions… Pero ¿cuántos hablaban de la Final de la Liga Nacional de deportistas con Parálisis Cerebral y Daño Cerebral Adquirido? Ahora, que son los campeones, algunos medios se hacen eco de la victoria. Por eso el gran problema es la poca difusión que tiene este deporte, que si, es adaptado, pero es DEPORTE. En mayúsculas. Un deporte de superación, de pasión y entrega máxima. Un deporte donde sólo verás a jugadores que dan, no su cien, sino su 200%. Donde verás algo fundamental pero escaso en el fútbol: ilusión por él.

Javier García, jugador del Hércules Paralímpico: “Es lo mejor que me ha podido pasar, estoy en una nube”
Javier García durante una sesión de entrenamiento | Imagen: J.García

Para los jugadores que forman este equipo profesional (y muy humano) jugar en el Hércules Paralímpico es un sueño. Javier García, uno de los futbolistas, se emociona cuando habla de la importancia que tiene para él formar parte del club y acudir a los entrenamientos cada semana. “Es lo mejor que me ha podido pasar, estoy evolucionando y cada día hago más cosas. Espero seguir hasta que me jubile, porque estoy en una nube”, afirmaba Javier.

Pero el fútbol no sólo es un sueño para ellos, sino que ya es una forma de progresar día a día físicamente, superando obstáculos y adversidades. Un claro ejemplo es el de Héctor Gadea, jugador de 38 años que con cuatro años sufrió un derrame cerebral que le provocó una discapacidad en la parte izquierda de su cuerpo. Héctor habla de una “brutal” progresión física, pues hacía bastantes años que no hacía deporte y al principio le costó adaptarse.

Ezequiel Pastor, entrenador del Hércules Paralímpico, considera el deporte adaptado como “un sector en el que todo está por hacer”

“Luchadores natos”. Así define a sus jugadores Ezequiel Pastor, entrenador que ha llevado al Hércules Paralímpico a lo más alto. Para él, “la motivación que pueden dar los entrenadores es mínima a comparación de la que llevan integrada los jugadores”. Entrenar a este equipo se ha convertido en “una posibilidad de innovar”, pues considera que es un sector “en el que todo está por hacer”.

No hay nada imposible, no hay nada que no se pueda conseguir. Lo importante es el trabajo y sacrificio constante, la superación diaria, la ilusión y pasión por aquello que merece la pena, por aquello que te hace feliz.

Los chicos del Hércules Paralímpico no se han rendido y vuelven a ser, un año más, campeones de España… aunque ellos hace tiempo ya ganaron la batalla más importante y díficil: la de su propia vida.

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