Disección de un libro de Pessoa
Pocos días antes de volver compré un par de libros usados. La verdad es que había decidido no comprar nada más, pero al ver aquel modesto tomo de Melhores poemas de Ferreira Gullar, pensé que sería un buen regalo para ella y acabé rompiendo mis propias reglas, como de costumbre.
Hoy estoy hurgando en el segundo libro, Poemas de Alberto Caeiro (uno de los heterónimos de Pessoa) que había pertenecido a una joven llamada Giulia, según constaté por el nombre escrito al frente. Giulia parece una muchacha inteligente y minuciosa que escribía en el libro con ahínco, todas las páginas tienen algunas notas.
Los rasguños de letras apretadas al principio no se entienden, hasta que comienzo a notar que no estoy frente a un libro sino a un ejemplar abierto en una mesa de disección, en la que Giulia con mucho cuidado cortaba los poemas en sílabas escribiendo cantidades al lado de cada verso, haciendo anotaciones técnicas entre líneas, como un zoólogo que acaba de de descubrir una nueva especie.
Caeiro escribe:
Eu não tenho filosofia: tenho sentidos… Se falo na natureza não é porque saiba o que ela é
Giulia anota entre líneas con precisión:
Analogias, sensações “verdadeiras”, metalinguismo, panteismo…
¿Será que para algunos
la poesía no es más
que un espécimen frío de muerte
sobre una mesa de disección?
