Recuerda y deja de buscar

El día que empezamos a salir fue uno de los más felices de mi vida, pues por fin sentí que tenía "eso" que me faltaba para ser feliz. Sin embargo, las personas tendemos a acomodarnos y comenzamos a descuidar.

A partir de entonces, una vez te acostumbras a ser querida, en lugar de disfrutar del amor de la persona que tienes a tu lado, te pones a pensar en la siguiente cosa que necesitas para ser feliz.

En mi caso particular, he buscado sin descanso cómo llenar ese vacío en mi interior que me oprimía. En ese período de persecución para conseguir la felicidad sueles dar con algún paliativo que te sacia, pero esto nunca es suficiente.

Me he pasado años preocupada por el futuro, pero ahora lo sé. La razón por la que nunca consigo llenar ese hueco es porque ya está lleno, pero lo había olvidado.

Hay que vivir el presente y disfrutar de lo mucho que somos queridos. Teniendo como premisa este pensamiento, he dejado de buscar y me he dado cuenta de que ya soy feliz.