Memorias de un viaje roto

Un pequeño viaje hacia dentro de mi propia depresión

John Titor
Aug 26, 2017 · 8 min read
A veces, la razón para seguir adelante puede ser solamente disfrutar de la belleza de pequeños momentos.

Llevo años sumido en depresión sin saberlo. Años buscándole con tanto ímpetu el sentido a la vida, que la misma vida se me ha escapado de las manos en más de una ocasión. En un parpadeo desaparecen años, lustros o décadas. Y no es que no quiera salir a vivirla, por el contrario, quisiera hallarle un sentido completo a mi existencia para salir a cumplirla.

Desafortunadamente y por más que lo busqué, grandes momentos de mi vida pasaron de largo y no lo noté hasta recién. Y justo en este momento, recordé que no importa el por qué, necesitamos un para qué en nuestra vida.

Y es que me hallaba buscando un por qué, para encontrar por qué debía seguir adelante. Muchas veces solo siguiendo adelante por inercia y dejando que todo me llevara a donde fuera. Al fin y al cabo cualquier camino que pudiera abordar, me llevaría a algo positivo debido a la misma inercia que ya llevaba.

Y entonces quería justificar mi existencia, encontrar un motivo de encontrarme en este punto y en este momento de la historia. Algún papel importante debía desempeñar, no podía ser meramente basura interestelar en medio de la nada.

Y comencé a querer hacer muchas cosas, comencé por llevar una carrera “exitosa”. Aprovechando que me divertía haciendo contenido y proyectos online, decidí que debía comenzar a “ser alguien” en la industria.

Primero, la industria de Internet. Comencé a conectar personas, a trabajar algunas cosas y a apoyar a quien pudiera apoyar. Ya sea compartiendo sus proyectos o aportando ideas de cómo podrían mejorar desde cualquier oportunidad que pudiera ver. Ya fuera infraestructura, plataformas, contenido, creatividad, etc. Y siendo honestos, ha sido una de las mejores épocas de mi vida. Aprendí y conocí a muchas personas y muchos proyectos. La vibra de todos estos, me inyectó muchísima vida y me llevó a conocer a personas que hasta el día de hoy, son muy importantes en mi vida. Aunque eso solo sirvió para darme cuenta de que era bueno para algo, de lo que hablaré más adelante, pero no me llenaba ni me hacía sentir vivo.

Así que con la misma idea en mente, decidí “ser alguien” en la industria de la publicidad. Comencé como analista de tendencia y comportamiento en una agencia que sirvió para sentar las bases de mi carrera y para comenzarme a creer que realmente sabía lo que hacía (aunque en ese punto, para ser honestos, aún no lo sabía). Algo que le agradezco mucho y por la que toda la vida estaré para ayudar si lo necesitan. Sin embargo, esa nueva agencia tenía muchas reglas que no entendía y no fue lo que quería. Y al no ser algo que amara o en lo que me sintiera completamente preparado, decidí que era mejor dejar pasar.

En ese momento comencé a ver una industria con muchas oportunidades y reflectores. Así que decidí que quería “ser alguien” en esa industria. Porque ya quería “ser alguien” y demostrarle a todos mis conocidos y personas que no “creían en mi” que podía serlo. Aunque no entendía que realmente era a mi mismo a quien me enfrentaba. Esas personas viven sus luchas día con día y créeme, lo último que tienen en mente es qué lugar vas a tomar en su vida. Y si lo tienen en mente, habrá mil cosas que los agobian antes que pensar en esto. Como comer, dormir, mejorar, etc. Así que solo me enfrentaba a mi mismo creyendo que no podría llegar a que me pagaran por hacer lo que me gustaba hacer.

Y ahí llegó un pequeño error, porque quise demostrarme que me podían pagar por lo que sabía hacer y me gustaba hacer. Pero tan pronto como fue obligatorio hacer lo que tenía que hacer, todo comenzó a dejar de ser divertido y “ser alguien” en esa industria ya no era algo importante para mi. Y no porque fuera difícil, sino todo lo contrario. Era extremadamente fácil lo que pedían; me aburría y mi problema era que si proponía algo más elaborado, interesante y que me divirtiera (razón por la que había llegado a esa industria), por no haber sido probado antes o porque la prioridad era solo cubrir peticiones hechas por cliente, se rechazaban.

Así que, fuera de dos industrias que pensé que me gustaban, ya no supe qué hacer. Mi vida entonces ya no tenía sentido, incluso cuando pensaba en regresar a una industria tan benevolente como la publicidad, al darme cuenta que las necesidades se cubrían de acuerdo a lo que se pedía y no a lo que podía mejorar, esas ganas se iban.

Porque habíamos pasado de un tema de innovación y creatividad, a cubrir necesidades con base en un sistema ya probado. Y está padre, pero si podemos seguir exigiéndole más a una industria como la creativa, ¿por qué querer bajarlo a esquemas ya probados? Digo, con gente que podría ayudar a que más personas se preocupen de si mismas, su entorno o hasta de sus vecinos. Logrando que saliéramos de estados catatónicos, ya por no hablar lo que se podrían lograr por sus empresas, marcas o proyectos comunitarios. Preferimos que ayuden a elevar las ventas de acuerdo al esquema planteado en el plan anual sin un golpe de ventas extras, porque no sabemos si el siguiente plan podríamos superar las ventas de este. El cual ya es parte de un plan de 5 a 10 años de una persona o la misma empresa. Y si algo altera ese plan, podría no ser lo mejor.

Con esto en mente, decidí ver cómo podía ayudar y “ser alguien” fuera de estas industrias para ayudar a mi sociedad a crecer y mejorar.

Y pues todo iba bien, hasta que me di cuenta que pese a que hay proyectos que con un poco de sacrificio inicial podrían llegar a ser una empresa multinacional, muchas personas tienen necesidades qué cubrir, como comer, juntar la renta, el internet, la luz, etc. Y no sentían que podrían sacrificar algo como el que sus hijos coman (si no lo ha notado querido lector, estoy siendo sarcástico, yo tampoco lo sacrificaría).

Y entonces decidí que ya no quería “ser alguien”. Solo quería ayudar a que mi comunidad mejorara. Y comencé a empaparme de la vida de distintas personas, de sus sueños y de lo que hacían para lograrlos.

Y entonces, me di cuenta que no tenía ya un sueño. Mucho de lo que en algún momento había soñado o deseado, ya lo había logrado. Y pues solo había trabajado en mi carrera. Y sí, ya personas, empresas y hasta marcas gigantes confían en mi a ojos cerrados por la efectividad que demostré. Pero ya no había una razón para seguir adelante.

En varias ocasiones llegué a pensar si lo mejor podría ser solamente irme y dejar que todo siguiera adelante. Como cuando pierdes a un ser querido (en cualquier circunstancia, no solo muerte) y por mucho que le llores, tienes que seguir adelante. Al final del día, cualquier cosa que hiciera no iba a repercutir más allá de algunos años o a lo mucho un par de siglos. Pero no iba a ser la base de nada. ¿O acaso festejamos la primera palabra que dijo el humano cada año en el día en el que se dijo? La vida sigue y por mucha importancia o impacto que queramos tener en esta, no lo tendremos más allá de un par de milenios y para nuestro sistema solar o nuestra vía láctea, eso es un suspiro en tiempo.

Pero no había notado algo. Y es que, en definitiva, la cantidad de posibilidades que tenemos de impactar de alguna forma nuestro mundo, no serán a nuestro favor si vivimos planeando las cosas o buscando un por qué. Porque ese tiempo es tiempo perdido.

Y así fue como me di cuenta que perdí más de una década de mi vida. Obteniendo logros que no me interesaban pero estaban ahí y podía cumplirlos, pero sin saber para qué los buscaba.

Y hoy, con un poco de LSD encima, me doy cuenta de que al final del día, el punto en el que me encontraba era solo una consecuencia de todo lo que había trabajado. Pero nunca supe para qué lo quería trabajar.

Sin embargo, tener estas consecuencias ayuda a darte cuenta de que todo lo que quieras lo puedes lograr, siempre y cuando trabajes duro para lograrlo. Aunque a muchos no nos agrada la idea del trabajo en primera instancia.

Y a 3 años de haberme aislado tratando de encontrar un por qué a mi vida. Un sentido o una función específica de mi existencia en este momento. Me doy cuenta que necesito regresar a retomar proyectos e ideas.

Lo que había pensado para ayudar a pequeñas comunidades, a industrias,etc. Aún lo puedo hacer, pero necesito comenzar a retomar mi vida para lograrlo.

Porque hoy debo admitir que me doy cuenta de que cualquier cosa que hagamos en nuestra vida es como una bola de nieve. Siempre nos va a alcanzar con más de lo que inicialmente aportamos.

Y si lo único que aporto son dudas, solo me responderé a mi mismo con dudas. Quizá es momento de comenzar a vivir, aportar experiencias, amistades y nuevos momentos. Para que en un futuro, algo me alcance. Y qué mejor si trabajo fuerte en lo que me interesa, para que sea esto lo que me alcance. Y mientras, trabajo haciendo lo que mejor sé hacer. Para que también me alcance con nuevas posibilidades.

Igual y en un futuro, encuentro lo que amo hacer. So, ahora me puedo responder un para qué. Para qué seguir adelante. Y es para encontrar algo que me apasione y por lo que me pueda desvivir sin problemas.

Y para eso mismo, es momento de trabajar en lo que mejor sé hacer. Y debo decir que pese a que me gustaría decir que soy un creativo increíble. Debo confesar que con lo que siempre he sido bueno es, como un interprete. Logro hacer que la gente pueda darse a entender y de esa forma, lograr hacer que mejore lo que necesitan mejorar.

So, en lo que decido qué me gusta, voy a trabajar duro en lo que sé hacer. Para asegurarme de poder probar todo lo que me llame la atención, hasta encontrar lo que de verdad ame y me apasione.

De esa forma, podré sentirme estable en cuestiones económicas. Y al mismo tiempo, trabajaré en mejorarme para poder tener mayor inversión en encontrar lo que de verdad me apasiona. Para más adelante, poder vivir lo que amo día con día. Y al mismo tiempo, puedo ir cumpliendo cada una de las metas que en algún momento pensé que debía cumplir. Como ayudar a mejorar mi comunidad, mi país o mi industria. Con ayuda de las cosas en las que ya soy bueno.

Al final del día, la expectativa de vida aumenta con los años y esto permite que podamos trabajar en lo que buscamos, un día a la vez. Para poder al mismo tiempo, admirar lo increíble que es poder estar en un momento en el que la humanidad puede experimentar de tantas formas como queramos, hasta llegar al punto en el que queríamos estar. Así como admirar lo increíble que es vivir y sentirse vivo :)

Muchas gracias a todos los que me acompañaron en este viaje. Espero verlos en el próximo o al menos de nuevo, en el camino :)

)
John Titor

Written by

No te conviene seguirme, suelo escucharme mucho a mi y plasmar parte de mi esencia e ideología en la gente que me rodea, y no es fácil de digerir. Mejor vive

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade