Mi carrera a favor del reloj…
Cuando te acercas a los 40 años te sorprendes de algunas revelaciones de la vida. Y es que el tiempo se encarga de colocar muchas cosas en su sitio, aunque no queramos.
Sucede que he descubierto que nada es tan urgente, que muchas veces el ritmo que impregna esta sociedad es muy bestia, y que al final acaba repercutiendo en la salud de uno.
¿Hay prisa por vivir? Para mi ya no. Muchas veces he intentado seguir rutinas disparatadas que me llevaron a la ansiedad, y he decidido quitarme de ellas porque al final el que sale perjudicado soy yo.
Algo que hago es la “planificación moderada de actividades”. Cómo leí una vez: “Haz cosas, se flexible con tus horarios, pero cumple con tus rutinas”. Básicamente se trata de que no quieras hacer todas las actividades del día en una hora.
Si que es verdad que esto es un arma de doble filo, porque puedes caer en una apacible pereza, pero ahí estás tú para sacar adelante el día a día. No temas, si no puedes hacer algo (realmente no llegas a hacerlo), replanifícalo para otro momento. Si no es urgente, te vas a sentir más relajado, pero claro, al final tienes que acabar haciéndolo.
Yo no soy nadie para dar lecciones sobre productividad, ni siquiera soy una persona con altos rendimientos diarios, pero te hablo desde mi experiencia, desde un punto en el que he pasado por muchas situaciones en las que he visto que mis días se complicaban, y muchas noches, al acabar el día, me preguntaba por qué. Algunas respuestas están plasmadas aquí.
Tengo amigos que son muy férreos respecto a sus rutinas, y algún que otro amigo que es rematadamente flexible planificando. Te pido que busques tu punto, no quieras seguir la receta de planificación de otra persona, cada uno somos diferente, y tú debes escoger aquello que se amolde a tu día a día. Es tu misión.
Si que es cierto que existen algunas cosas que son comunes a todos los mortales. Intenta hacer algo de deporte, haz un mínimo de relaciones sociales, lee o estudia algo, y no te quedes nunca atascado con ninguna obsesión.
¿Qué tal una libreta dónde apuntar actividades? Prueba, no quiere decir que te vaya a ir bien, pero es una idea. Cuídate de no ser un esclavo de tu rutina.
Insisto, no quiero sentar cátedra, son sólo mis reflexiones, de ahí que estén aquí, en Medium, un sitio dónde voy plasmando algunos pensamientos que miden más de 140 caracteres.
Gracias.