Nuestro Linchamiento

Tu resignación es mía, auto-requisa y paredón portátil,
Esperamos tanto, que no quedó tiempo para arbitrajes,
Acudimos a los tiros de gracia, con gusto y siempre a la orden,
Sometidos encontramos consuelo en el coliseo malandro, 
Viendo fluir el plasma tibia sobre el asfalto como ofrenda,
Los generales aprueban por You Tube, ellos lo ven todo,
Ahora si somos potencia, ejecutando por culpas ajenas, 
Matando por encargo sin saber, queriendo a la fuerza, 
Asegurándole mas medallas a quienes nos desgobiernan.