El poder c r e a t i v o 

Desde mi punto de vista lo que estamos viviendo actualmente, las experiencias que tenemos día a día con la publicidad va muy de la mano con nuestro sistema capitalista. Y es que esa es la tarea de la publicidad y por supuesto en un mundo donde todo es competencia, crear estrategias para vender y entrar en la mente de los consumidores, no está de más. Creo que los publicistas tienen el poder de controlar a la sociedad desde su creatividad, juegan con sus emociones, se manipula, se hace desear… apesar de tanta ley por lo menos en nuestro país que rige a la publicidad o que no le permiten desarrollarse en su totalidad, a pesar de eso, lo poco que se saca a la calle no tiene limitantes y con ese poco se pueden mover las emociones y provocar sensaciones.

También es muy interesante o no se si más bien decepcionante, observar cómo las marcas llegan a un tope de lo que publicitan y se conforman, se cierran en la manera de vender. Es como una competencia pobre, aunque a diario nos disparan publicidad, si hacemos una comparación en entre ellas, realmente todas sus muy parecidas, mismos medios, misma forma de competir… Al haber ideas tan semejantes, tienden a confundir, porque realmente no hay muchas diferencias por lo que vuelve irrelevante el beneficio de obtener uno u otro producto; y es por esto que no entiendo porque a las marcas les cuesta tanto recibir ideas diferentes.

Con respecto al corto de “La mejor película jamás vendida” me encanta esa idea Morgan Spurlock, creo que es extremadamente innovadora. De una forma sútil (además de mostrar como la publicidad invade) lo que se vive durante todo el corto es una invasión, y logra de alguna manera vender los beneficios de los productos de una forma ingeniosa. Además de promocionar su propia cinta.

¡En buena hora por ese film!, siempre he creído que la mejor manera de diseñar y vender, es siendo sutil en lo que se está creando, no ser obvios. La mejor manera de entrar a la mente de las personas no es dandoles aviso de que vamos a entrar, sino hacerlo sin que se den cuenta. Por esto no tenemos que dar soluciones masivas, porque la publicidad está llena de ellas. Faltan soluciones creativas.

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