La escuela de box del Chivo.

Por Yanina Vera y Gisela Latini.

“Lo peor es perder una pelea”, afirma Javier “Chivo” Vejar, quien es boxeador amateur y entrenador de la Escuela de Box del Chivo y de la Rana. Sus inicios tuvieron lugar en el Club Social y Deportivo Godoy, del Alto Valle de Río Negro.

Integrantes de la Escuela de Box del Chivo.

Una coreografía se expande en 4 metros cuadrados. Con los pies bien apoyados en el suelo e impulsándose con la cadera, el aprendiz tira un golpe recto, después un ascendente vertical. Su cara se transforma. Ya no es un adolescente sino un boxeador dispuesto a ser el mejor profesional. El “Cuervo” Carriel hace 3 años que entrena con el “Chivo”, y ya cuenta en su historial con 13 peleas profesionales.

Periodista: -¿Cómo fueron sus inicios en este deporte? ¿En qué año y lugar comenzó?

Vejar: Fue en el club (Club Social y Deportivo Godoy) Empezamos a entrenar un par de chicos. Entrenábamos Gatica, la Liebre Leiva y Hugo García. Éramos chicos qué entrenábamos y peleábamos.

Periodista: -¿En qué año fue esto?

Vejar: Veintiocho años atrás (1989)

Periodista: -¿Alguna vez consideraste probarte profesionalmente en ring más importantes?

Vejar: No, porque yo lo hacía como deporte nomás, y no me daban los tiempos para entrenar. Yo trabajaba y entrenaba. Hice un par de peleas amateur y después me alejé.

Periodista: - La iniciativa de abrir una escuela de box ¿cómo surgió?

Vejar: Porque habían muchos chicos que andaban en la calle y querían salir de la calle. Y dije: bueno, vamos a probar con el tema del box y salió bien. Primero estábamos en el “Poli” ( Polideportivo de Godoy) pero nos daban un lugar chico, entonces nos vinimos a mi casa.

Periodista: -¿Cómo se lleva adelante el Box en una ciudad chica como Godoy?

Vejar: Acá en Godoy es lindo hacer box porque la gente te apoya mucho. Nosotros vamos a pelear afuera en una traffic y siempre va llena de gente. La gente te sigue.

Periodista: -¿Cómo Hacen para comprar los elementos que usan en los entrenamientos?

Vejar: Los elementos los compramos nosotros, y varios elementos nos los dio el Municipio.

Periodista: -¿Cuántos chicos asisten? ¿Son todos de la ciudad o vienen de otros lugares?

Vejar: Ahora último eran entre 17 y 18 chicos. Son todos de Godoy. Quieren venir chicos de afuera pero como el lugar es chico, no podemos.

Periodista: -¿Entrenan chicas?

Vejar: Sí, tenía chicas y andaban muy bien.

Periodista: -¿Le tocó descubrir algún joven talento del box?

Vejar: Tuve dos. Uno fue “El Tucumano” Ruiz que metió 13 peleas y 8 knock out. Eso no se ve, es raro verlo.

Periodista:-¿Qué características tiene que tener un buen boxeador?

Vejar: Tiene que tener una buena disciplina, mucho empeño y poner ganas.

Periodista: -Un boxeador generalmente es visto cómo un hombre rudo, de pocas palabras ¿cómo definiría Ud. a un boxeador?

Vejar: Acá nosotros somos todos pacíficos. No podemos andar peleando con todo el mundo. Si se pelea… se pelea arriba del ring.

Periodista: -¿Qué es lo mejor del Boxeo?

Vejar: El entrenamiento

Periodista: -¿Y lo peor?

Vejar: Ir y perder una pelea. Estamos acostumbrados a ganar (risas).


Camino a la gloria del box.

Jorge “el 22" Peschilio, el “Chivo” Vejar y Daniel “Cuervo” Carriel.

La humildad y la camaradería son valores que están bien aceitados en esta Escuela de Box. El “Chivo” enseña esos golpes de ganchos certeros a sus discípulos: Daniel “el Cuervo” Carriel y Jorge “el 22” Peschilio, ambos boxeadores amateurs. “Tenemos buena gente en Godoy”, dice Carriel y agrega que “se hace como una familia acá”.

Carriel que trabaja en la chacra, pero todos los días a partir de las 19 hs. comienza su vida con el boxeo. Para él la posibilidad de probarse en un ring profesional no está lejos. Vejar lo considera como un joven valor, con muchas posibilidades y con la edad justa para decidir con aplomo.

Carriel gana por knock out en Villa Regina

Hace 11 años, en la Escuela de box, algunos chicos que estaban en rehabilitación -por consumo de sustancias tóxicas- se pusieron los guantes y golpearon la bolsa por primera vez. El boxeo fue uno de los puentes que tendió el “Chivo” Vejar para brindar a estos chicos otro proyecto de vida. Hoy, el aprendiz de box más pequeño en esta Escuela tiene 6 años y ya porta un apodo, mientras que el más grande tiene 27 años.

El cuadrilátero, las esquinas, las cuerdas, la campana irrumpen en la memoria y los ojos del “Chivo” se iluminan cuando recuerda el acompañamiento, el cariño y el apoyo de la gente de Gral. Enrique Godoy.

Peschilio y Carriel también ya están haciendo camino en la historia del box de la Argentina. Como al “Roña” Castro, a ellos tampoco les gusta el “derribe”. Son provincianos como Nicolino “El Intocable” Locche, y siempre agradecen a sus seguidores como lo hacía Carlos “Escopeta” Monzón. Pero sus pechos se ensanchan cuando recuerdan a uno de sus ídolos, “La Hiena” Barrios, que los visitó y vivieron con él momentos memorables.

La Escuela del Chivo es un ejemplo para la sociedad de hoy, porque abre las puertas de su hogar, de su corazón, socializa valores, saberes y las experiencias del box. Es brindar la oportunidad de emprender el camino hacia la gloria, sabiendo que todos merecemos una oportunidad.