Sé que hay algo jodido en mi muñeca izquierda como hay algo jodido en tu corazón

¿Con qué frecuencia recuerdas algo que no sea mi piel?

¿Qué método utilizas para esterilizar tus recuerdos?

He escrito un cortometraje donde está tu yo fictício y mi yo más real; quería avisarte porque la colisión es inminente.

Van a llegar los efectos secundarios y tus amigos van a llamar a tu puerta y tu vas a esconderlo todo y vas a negar cualquier evidencia y Manu va a preguntarte por qué y entonces se os va a comer el vacío;

pero no pasa nada,

no pasa nada,

porque algún amigo vuestro estará pinchando en cualquier lugar; acudiréis todos en manada, bien vestidos, bien educados, bien comidos, bien lavados.

En ese momento en el que entráis a la azotea,

o al pub,

o a la discoteca,

o a

cualquier sitio con clase de la ciudad, hay una chica. Una chica que lleva mi mirada. Porque las miradas se repiten y duplican constantemente. Y te da de lleno contra el cristal de tus grasientas gafas. Te recorre algo por el cuerpo, un movimiento absurdo y finges no haber visto nada. Sonríes de manera nerviosa a tus amigos, pero nadie te está mirando. Volteas de nuevo, de reojo, para asegurarte que no vendrá a arremeter contra ti. Pero te das cuenta que esa chica no tiene lunares, ni un gran culo. Y ya no te mira más.

Ahí se acaba tu noche, ahí luchas de nuevo contra mí de manera inconsciente, como cualquier adolescente de la ciudad que niega haberse hecho una paja la noche anterior.