
En la URSS, en China, en Vietnam, en Cuba, en el llamado “socialismo real” se incurrió en esta confusión. Para construir el “socialismo” se procedió a convertir (casi) todos los medios de producción en propiedad estatal, creyendo que así se destruiría el capitalismo. No se modificó el trabajo asalariado. ¿Qué sucedió? La economía lentamente regresó a ser capitalista igual que antes y ocurrió (y está ocurriendo) la inevitable privatización de los medios de producción.
Veamos otros ejemplos similares. A los trabajadores de diversas profesiones -programadores, diseñadores, prestadores de servicios personales, etc.- les sucede lo mismo. Son trabajadores independientes que deben responsabilizarse de los impuestos y la seguridad social. Uber no ha inventado nada nuevo, solamente ha encontrado otro caso en el cual se puede romper con el trabajo asalariado.