LA MODA DE LA TRANSFORMACIÓN
La moda sustentable o sostenible es una corriente del mundo del diseño que cada día gana más y más adeptos. Su argumento principal radica en términos de protección y preservación del medioambiente junto a otros distintos aspectos de responsabilidad social.
Una de sus representantes más icónicas a nivel global es la diseñadora británica Stella McCartney, quien, con su búsqueda de materiales alternativos y mensajes con trasfondos éticos detrás de cada colección, encarna los valores propios de la cultura de la moda sustentable. Celebridades y bloggers de moda, como Livia Firth y Olivia Palermo, son ávidas simpatizantes del movimiento y representan a esta oleada fashion con sus estilos personales de lo más particulares, promoviendo la compra responsable e inteligente a través de sus distintas plataformas de comunicación.



Además de diseñadores y marcas independientes dentro de este sistema relativamente innovador, existen variadas acciones a nivel particular y personal para subirse de lleno al barco de la sustentabilidad en la moda. La más importante de ellas es la que tiene que ver con la reutilización y reinvención o transformación de piezas ya existentes.
Cuando hablamos de reutilización, nos referimos a volver a utilizar algo, generalmente con una función distinta a la original. Por ejemplo:
- Unos botones viejos pueden lucir como una novedosa pulsera.

- Un mantel de plástico vinílico (transparente o floreado) se puede volver un pilotín de lluvia ultra trendy.

- Los breteles de algún par de corpiño que ya no sirven pueden convertirse en un choker con toda la onda o incluso en una vincha bien simple.

Los ejemplos son miles… Solo depende de la creatividad y estilo personal de cada uno.
Cuando hablamos de reinvención o transformación de piezas ya existentes, la palabra misma nos sugiere el “volver a inventar”. Y acá es donde nos extendemos un poco más y nos volvemos bien interesantes.
Ejemplo 1 — El Corpiño Crop
Utilizando un corpiño que ya no queramos por algún motivo (viejo, tela gastada, agujeros u otro desperfecto), lo que hacemos es coser (o incluso pegar con pegamento universal, para las más inmediatas) varias flores de guipur o encaje hasta llenarlo por completo. Podemos dejar los breteles o meterlos por dentro para dar aún más versatilidad a la prenda… Así también puede usarse solo con algún bottom de cintura alta o bajo blazers o camisas de gasa. Fácil ¿eh?





Ejemplo 2 — La Camisa Multiuso
¿Cuántas veces no vimos alguna camisa masculina, ya sea de nuestro padre, hermanos, novio, vecinos, etc., y no tuvimos ganas de que nos quedase como cualquier otra nuestra? ¡Ahá! Bueno, no hace falta que te queden mega bien, porque podés usarlas de distintas maneras… Como vestido strapless, atando las mangas a la cintura, como vestido halter con las mangas enrolladas al cuello, y hasta como ¡falda! con las mangas alrededor de la cintura. Mirá también las otras opciones.

Ejemplo 3 — El Zapato Renovado
Ok, todas tenemos ese par de stilettos súper clásicos que ya están literalmente pelados por todas partes y casi desechos por el uso. ¿Y si los volvemos más divertidos? Sabemos que este modelo nunca pasa de moda y que varias marcas en la mayoría de las temporadas traen unas versiones más “jugadas” de este clásico de todos los tiempos. Así que, andá corriendo a comprar la tela más copada del lugar (o podés ir pensando en función a alguna otra cosa que ya tengas y que quieras combinarla) y usá o cola de zapatero (solo expertas) o pegamento universal para tener un nuevo par de stilletos con muchísima onda.



Ejemplo 4 — El Short Bling Bling
Necesitás o un short de jeans viejo que de repente ya expiró o simplemente tiene algún “problema” (mancha, agujero, desgaste, etc.) o incluso un par de jeans en ese mismo estado que transformás en short… Más un retazo o prenda vieja también con algún “problema” de pailette. La idea es que el frente del short quede completamente cubierto por las lentejuelas, a excepción de los bolsillos y el pasacinto. El paillette puede ser cocido o pegado, independientemente de la garra que le quieras poner, o incluso ambos, para mayor seguridad. ¡Voilà!



Ejemplo 5 — La Bordadora Premium
Y, obviamente, el bordado siempre, pero siempre será bienvenido, y este es un momento ideal para bordarle lo que sea a lo que sea, de verdad. Sueno exagerada, pero es así. Canutillos, lentejuelas, parches, bordados de hilo e incluso otras telas más pequeñas, todo está in actualmente y todo vale. Lo ideal sería que elijas una o dos prendas a las que adornar (vestidos, camisetas de algodón y jeans son piezas it), te pegues una vuelta por la mercería más cercana, te hagas de un pequeño equipo de bordar (agujas y los insumos que te parezcan, en general) y manos a la obra. Consejo: siempre viene bien tener una especie de boceto de lo que se quiere lograr, podés intentar dibujar con algún lápiz claro por encima de la prenda y usar ese trazo de guía.


¡Ahora ya sabés! Transformar prendas y unirse a la moda sustentable, además de ser beneficioso para el medio ambiente y la sociedad de consumo, ¡es súper divertido! Usá tu creatividad al máximo y expresate de la manera que más te guste… Y si no se te ocurre nada, siempre tendremos Pinterest. Amén.
