Semblanzas literarias de la colonia. Eduardo Solar. Parte 2

Si bien, en la anterior exposición acerca de Alonso de Ovalle, se presenta una exaltación sobre el indio americano, ésta adolece de una crítica histórica que permita determinar con mayor exactitud la presión que padecieron en diversas regiones americanas (como en el caso chileno). No es capaz de encerrar en un contexto histórico la problemática del indio que se desenvolvió ya hace más de una centuria en América, ligado necesariamente a actividades económicas contingentes de esa época, pero a raíz de la cultura medieval que heredaron dichos conquistadores, religiosos y otros hombres de conquista.

“Todo lo que en nuestro historiador falta de espíritu crítico y analítico está compensado por sus facultades narrativas y descriptivas”

Sin lugar a dudas, la narrativa es la mejor cualidad que posee Ovalle. A partir de aquella, es capaz de pintar un genial cuadro acerca de lo que se consideró en ese entonces a Chile (en sus pasajes recorridos).

Y el mismo Ovalle señala en uno de sus pasajes de la Histórica Relación:

“Vamos por aquellos montes pisando nubes… hallándonos en esta altura se nos cubre la tierra, sin que podamos divisarla y se nos muestra el cielo despejado y hermoso, el sol claro y respandeciente, sin estorbo ninguno que nos impida ña vista de la luz y belleza…”

Resulta evidente que ante esos nuevos ojos que otros escritores no contemplaron como Alonso de Ercilla o Pedro de Oña, ahora Ovalle goza de una nueva mirada que le permite distinguir la naturaleza en su totalidad (desde su generalidad hasta sus detalles): Es el primero en maravillarse con la cordillera y el mar. El autor considera que dichos argumentos no son artificios retóricos, sino es propia de su espontaneidad. De lo anterior, se desprende su amor a la naturaleza como espectáculo, su gusto por la descripción, su estilo plástico y coloreado.

En suma, Eduardo Solar cierra el análisis “historiográfico” de Alonso de Ovalle: “Es verdad que carece de discernimiento crítico; verdad que hay hipérbole en la exaltación de las cosas nacionales; verdad que cree en ilusorios y pintorescos milagros. Pero esos defectos son como un colorario de sus mismas excelencias. Ya hemos dicho que es un poeta antes que un historiador, artista antes que erudito. Y no tenemos por qué apesadumbrarnos. En Chile lo que ha sobrado siempre ha sido historiadores y eruditos, y lo que nunca ha sobrado ha sido poetas y artistas”.

A single golf clap? Or a long standing ovation?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.