Recomendaciones a la hora de comprar un inmueble.

Existen ciertos tips a tener en cuenta a la hora de comprar un inmueble. Es muy común pensar que uno sabe todo lo que tiene saber al adquirir una residencia o una oficina, pero mi recomendación es siempre repasar este “check list” de puntos a considerar, como lo hacen los pilotos de los aviones antes de cada vuelo, a pesar de haber volado innumerables veces. Paso a detallar los mismos:

  • Dicen que en el negocio inmobiliario existen 3 cosas a tener en cuenta para no cometer un error a la hora de invertir: ubicación, ubicación y ubicación. Parece una obviedad, pero muchas veces al momento de comprar una propiedad comienzan a tallar ciertos aspectos subjetivos como el diseño arquitectónico y algunos otros detalles, resignando la importancia que le asignamos a la ubicación. Esto tarde o temprano es un error. Uno debe considerar la localización del inmueble como algo primordial, los accesos a las principales avenidas, la seguridad de la zona, la cercanía al trabajo, etc.
  • El costo del metro cuadrado propio comparado con el costo del resto de los inmuebles en la zona es vital para saber si la inversión que estamos haciendo es la correcta. Para obtener el costo del metro cuadrado propio, cuando estamos hablando de departamentos u oficinas, debemos restarle al precio el costo que tenga una cochera en la zona multiplicado por la cantidad de cocheras que incluya el inmueble. Luego este valor restante se debe dividir sólo por los metros cuadrados propios (sin considerar los metros cuadrados de áreas comunes) que tiene el inmueble. Por ejemplo, al precio de un departamento en la zona de Santa Teresa en Asunción, se le debe restar USD 50.000, si es que tiene dos cocheras incluidas (USD 25.000 cada una) y, al valor resultante, dividirlo por los metros cuadrados propios.
  • No siempre los metros cuadrados propios de un inmueble son comparables con los de otros inmuebles. Acá es donde tiene un peso enorme el diseño eficiente que haya logrado el arquitecto. Lo que se debe contemplar son los metros cuadrados realmente utilizables. Existen muchas veces metros cuadrados debajo de escaleras que suben a un segundo nivel, balcones, patios internos y otras superficies que son igualmente útiles que los metros cuadrados que pueda tener un cuarto principal amplio, un gran vestidor, una cocina cómoda, etc.
  • Buscar que la cantidad de amenities (gimnasio, piscina, salón de eventos, vestuarios y otros servicios que, en las áreas comunes, tenga un inmueble) se ajuste a nuestro estilo de vida. Muchas personas compran un departamento con demasiados amenities, los cuales no utilizan y esto repercute luego en el costo de las expensas comunes.
  • Las terminaciones y la calidad de los materiales que posee un inmueble claramente pueden ser un diferencial muy importante a la hora de comparar los metros cuadrados propios de un inmueble con otro. Hoy la tecnología hace que existan niveles de terminaciones muy buenos, como es el caso del llamado DVH (doble vidriado hermético) que brinda una aislación térmica y acústica muy superior a las ventanas normales. Este tipo de terminaciones y acabados realmente tienen un valor diferencial. Cuando comparamos metros cuadrados propios de un inmueble con otro debemos saber que tienen el mismo nivel de terminaciones para saber que estamos comprando “peras con peras”.
  • El arquitecto que hizo el proyecto tiene un peso relevante. Muchos piensan que es una cuestión sólo de diseño, pero lo eficiente y lo funcional que sea un inmueble está directamente relacionado con la experiencia del profesional que lo diseñó. Los estudios arquitectónicos famosos cobran mayores honorarios no sólo por una cuestión de marca, es el precio de la experiencia acumulada que están volcando al proyecto.
  • Finalmente, pero no por eso menos importante, debemos tener muy en cuenta al desarrollador. Es decir, la empresa que planifica, contrata a la empresa constructora, comercializa y realiza la entrega el inmueble con garantía, es vital. Uno debe buscar empresas desarrolladoras que tengan trayectoria, de las cuales uno pueda conocer los productos que ya entregaron a los clientes. Uno debe buscar, como en todos los rubros, empresas que piensen en la relación con sus clientes a largo plazo.