La gastronomía en China. Parte I
Tamara Lucas
31

Me había perdido este. En teoría, y por lo que he ido aprendiendo de comida china, lo que tenemos en España es una mala adaptación de la comida cantonesa. De ahí que hayas encontrado poca salsa agridulce. Mi experiencia en Kashgar y en el camino a Kashgar, zona repleta de iugures y menos chinos Han (al menos en su tiempo) era de la ausencia de toda referencia conocida a lo que en Occidente conocemos como “chino”, pero sí las bases de la “cocina oriental”: arroz, platos con piezas pequeñas para poder comer con palillos, abundancia de verduras, cocina al wok y al vapor. El pato pekinés se hace bastante en España yo creo porque se ha extendido la leyenda, pero usan salsas de frasco me temo, y no el producto de un asado como la receta legendaria. Que, por cierto, aprendí a amar hasta que lo pude comer en las memorias de Pablo Neruda leídas cuando aquí había tres chinos y el arroz tres delicias era el colmo del exotismo de cualquier tipo: en la mitad de los setenta en Madrid sólo debía haber tres pizzerias y casi nadie sabía lo que era. Creo que sólo podré comer de verdad en dos sitios: en Londres, que siempre hay de todo y, cualquier día, en Pekín. Yo soy un antiguo, Beijing no se decía cuando yo era niño.