El grito de mi cuerpo

Me encontraba frente al espejo, inmóvil… inmune. “Reclama la sociedad que todas sean flacas, flacas y de preferencia perfectas” pensé. Cuan equivocada estaba. Me justifiqué diciendo que hay que quererse como uno es, que así está bien. Pero y que si no me gusto? Qué pasa si lo que quiero ser es lo que no soy?

No es un estereotipo, no lo hago por él, ni por ti, ni por nadie que no habite dentro de este cuerpo. No reclama la sociedad, te reclama tu cuerpo, te reclama tu alma.

Te exige, te impone, te obliga.

¿Hasta cuando vas a seguir poniéndote excusas? ¿Hasta cuando vas a seguir creyéndote la mentira de que no puedes, que no debes? ¿Por qué le temes a la competencia, contigo mismo?

Es que te da miedo conocer tus límites, cruzarlos.

Te aterra saber de lo que eres capaz

Odias la sensación de la lucha interior, de coraje, de valentía, la adrenalina, el amor, la paz.

Peleo todos los días con los demonios que me persiguen, porque lo decido, porque me lo pide mi cuerpo, porque lo quiere a gritos mi ser. Porque quiero salir de la cárcel del consumismo, de la esclavitud y la dependencia, porque me reto a diario, porque el dolor físico no es el enemigo, porque la única mas grande barrera es la mental, porque me quiero, porque cuido mi cuerpo y alimento mi alma, porque vivo mejor y amo mejor.

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