Entre Mallarmé y Blanchot: La experiencia de la escritura

Aquí

Para hablar debemos ver la muerte, verla tras nosotros. Cuando hablamos nos apoyamos en una tumba y ese vació de la tumba es lo que hace la verdad del lenguaje, pero al mismo tiempo el vacio es realidad y la muerte se hace ser (Blanchot, 1993: 65)