BRILLA EL SOL DE SEPTIEMBRE RADIANTE

By Carolina Orias

Cochabamba cumplió 206 años de vida entre desfiles, serenatas, homenajes, entrega de obras y un sinfín de promesas realizadas por nuestras autoridades. ¡Y el Sol brilló como nunca!

Sin embargo, mientras se realizaba el desfile podíamos apreciar en nuestros cielos volando (por fin) el famoso Bambi Bucket, llevando agua, adivinen donde: al Parque Tunarí (para variar).

De acuerdo a datos del Servicio Nacional de Áreas Protegidas, Cochabamba es el Departamento que presentó mayor número de focos de calor en lo que va del año, y se prevé que continúen debido a la falta de lluvia, y obviamente, falta de educación.

De acuerdo a datos divulgados en los medios de prensa, hasta la fecha se tuvieron 75 incendios denunciados en el Parque. Ya son miles de hectáreas las quemadas y no sólo afectan a las comunidades de zona, sino, a todos los que respiramos bajo el mismo cielo.

Esta humareda, más el smog de los autos, lo desechos sólidos y el mal manejo de aguas residuales, nos colocan en una situación de insalubridad muy crítica.

Por otro lado, de acuerdo a datos oficiales manejados por el Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba, cada día, ingresan 500 toneladas de residuos al botadero de Kara Kara. ¿Logran imaginarse de que cantidad estamos hablando? y de esas 500 toneladas diaria, aproximadamente el 60% son desechos orgánicos.

Sin embargo, ¿qué se está haciendo al respecto? Autoridades municipales y departamentales tienen diversos proyectos, viables o no, existen y debido a la gran burocracia de nuestro sistema demoran en llevarse a cabo (espero que ese sea el verdadero motivo).

Puedo asegurar, que ni el Presidente, ni el Gobernador y ni el Alcalde fueron de paseo el anterior fin de semana por la Laguna Alalay y botaron la envoltura de su helado en la vereda, o decidieron quemar su basura en el lote baldío a lado de su casa porque estaba hedionda, o fueron de paseo por el Parque Tunarí y decidieron no apagar bien sus cigarros. Pero quien sí lo hizo fue un vecino de a pie, que incluso consiente que lo que estaba haciendo estaba mal, lo hizo sin ni siquiera sentir vergüenza.

Fácil es quejarnos, opinar y criticar, de hecho, tenemos derecho a hacerlo, pero lo difícil es llevar todo eso a la práctica.

Tenemos el derecho y la obligación de fiscalizar, demandar y exigir a nuestras autoridades que solucionen el problema de la contaminación en Cochabamba, pero antes que eso, tenemos la obligación con Cochabamba de empezar a realizar cambios de nuestra conducta desde casa.

El poder de la acción ciudadana es muy fuerte. Salgamos a las calles a plantar, a regar, a limpiar. ¡No esperemos que las autoridades nos digan que separemos la basura, hagámoslo nosotros! Cuando veamos a alguien botando su basura en la calle, no nos quedemos indiferentes, con respeto le hagamos notar su error. Exijamos al transporte público que modernice su flota. Vayamos a hacer nuestras compras con nuestras propias bolsas, dejemos de usar bolsas de plástico. Cambiemos los autos por bicicletas. ¡Protejamos nuestro medio ambiente!

¡Hagamos todo esto, porque Cochabamba se lo merece!

Yo, el día de su cumpleaños, le regale a Cochabamba mi compromiso de luchar por una Cochabamba más verde, más sostenible, de dejar por donde vaya una huella verde.

¿Y tú? , ¿Qué le regalaste?