Buscadores de Secretos

By Fernanda Tejada Levy

En su libro “From Zero to One” Peter Thiel presenta una visión optimista del futuro y una nueva forma de pensar para alcanzar la innovación, que a su entender tanta falta hace en tiempos modernos. Sobre el particular puntualiza concretamente en los secretos.

¿Pero qué son los secretos a los que se refiere?

Para hablar de ellos, Thiel hace una diferenciación entre lo que se entiende por convenciones, secretos y misterios, comprendiendo a las convenciones como simples verdades pasadas de generación en generación. Verdades, que en algún momento fueron desconocidas e insospechadas, pero que con el pasar de los años dejaron de serlo; a los secretos en cambio, los presenta como todo aquello que es ignorado pero que es posible conocer, no de una manera fácil, pero sí alcanzable; por último a los misterios los describe como todo lo que es imposible de entender… lo humanamente incomprensible.

De aquella distinción encontramos el punto de partida para innovar. Ojo, que todo depende de la clase de innovador que uno sea o pretenda ser.

  1. Convenciones = objetivos que pueden ser satisfechos con poco esfuerzo.

2. Secretos = objetivos que pueden ser alcanzados con mucho esfuerzo.

3. Misterios =objetivos que no pueden ser logrados, sin importar el esfuerzo que se realice.

Bien, de lo numerado arriba se observa que la clave para innovar está en los secretos: lo que puede conseguirse con bastante esmero y dificultad, pero que se constituye en el hito que permite dar el paso que marque la diferencia.

Hacer lo que otra persona ya sabe, es solo sumar más a lo que ya es familiar, y por otra parte, querer descifrar lo inexplicable no solo resulta una pérdida de tiempo, sino un desgaste físico y mental innecesario.

Dicho esto, nótese que el ganador de mañana, aquel que busca los secretos, no competirá en los terrenos comunes, sino que de hecho escapará la competencia porque sus negocios serán únicos, él habrá cruzado territorios desconocidos por los demás, aquellos a los que nadie quiere ingresar y conocerá el más recóndito detalle de ellos.

Ahora, ¿por qué entonces el mundo no está repleto de buscadores de secretos? ¿Será que existe la convicción que no hay nada más nuevo por descubrir? ¿Será por el esfuerzo que significa encontrarlos? ¿O será simplemente porque hemos dejado de creer en la importancia de la innovación?

Thiel señala cuatro tendencias sociales al momento de explicar esta incoherencia: incrementalismo (desde pequeños hemos sido condicionados a proceder un paso a la vez y solamente siguiendo las pautas marcadas; me explico con el siguiente ejemplo: si uno estudia más lecciones que las que entrarán al examen no recibirá crédito por ello, en cambio si es que hace lo que se le dijo que haga, sí); aversión (el temor a la equivocación; la búsqueda de secretos está plagada de posibles traspiés); complacencia (la comodidad de recibir con un empeño pequeñísimo); y, llanura (la percepción que se tiene del mundo como una llanura gracias a la globalización; “si es que hay algo nuevo por descubrir alguien más capacitado ya lo debe haber encontrado”).

¿Qué podemos hacer?

Algunos automáticamente pensarán “abandonar las cuatro tendencias”, bien sí, pero ojalá fuera tan sencillo…. Debemos empezar por el principio: reconocer la existencia de un sinfín de secretos por descubrir; dejar de pensar que lo difícil es un absurdo; y, comprender de una vez por todas que detrás de esos secretos yace el progreso (encontrar la cura para el cáncer o la cura para el sida, hallar nuevas formas de generación de energía, descubrir más eficientes y eficaces métodos de transporte, etc.).

Es momento de abrir los ojos y convertirnos en verdaderos buscadores de secretos, virando hacia nuevas direcciones, encontrando nuevos caminos, rompiendo esquemas, saliendo del molde, armando y desarmando lo conocido, superando paradigmas…. creando, transformando.

“Todo el mundo tiene secretos. La única cuestión es encontrar donde están.” (Stieg Larsson)

¿Te animas?

Para los que quieran leer este capítulo, les dejo la referencia: http://genius.com/Peter-thiel-zero-to-one-chapter-8-secrets-annotated