La juventud y el propósito de nuestras vidas

By Erika Gottlieb

Como jóvenes estamos en una constante lucha por superarnos a nosotros mismos y también a los demás. Con cada generación que pasa, los obstáculos para ser exitoso o dejar un legado aparentan ser siempre mayores o más difíciles de vencer.

Todos parecen tener una buena educación, todos aspiran a los mismos puestos de trabajo, todos son capaces de lograr las mismas cosas. La competitividad es cada vez más feroz, la globalización, la información disponible para todos, nos iguala las oportunidades y nos conduce a lo que parece ser una meta en común: Ser exitoso y tener dinero.

Y es que todos nos enfocamos en eso, la juventud de hoy compite día a día por tener reconocimientos laborales y profesionales, lucha por ganarle al vecino, estamos en una incansable pelea con nosotros mismos por ser ¨el mejor¨ y por así demostrarlo. Pero no es nuevo que pensemos que el éxito y el dinero van de la mano, o que uno es reflejo del otro, desde tiempos ancestrales aquellas personas que eran exitosas tenían dinero y viceversa.

Las redes sociales hacen que todo esto se acreciente aun mas, nuestra vida la resumimos en fotografías de nuestros momentos más exitosos y felices, posteamos todo lo bueno que nos pasa, llegamos incluso a la locura de ¨presumir¨ en las redes las cosas materiales que tenemos o lo exitosa que nuestra vida se ve en fotografías. La competitividad empieza en las redes sociales, se multiplica ahí y las redes sociales terminan convirtiéndose en un campo de batalla.

En lo ocupados que estamos buscando el éxito y el dinero, compitiendo unos con otros, compitiendo con nosotros mismos, muchas veces nos olvidamos de cuál es el propósito de nuestras vidas.

No puede ser que el único motivo por el cual estamos vivos sea: Nacer, estudiar, trabajar, ganar dinero, ser exitoso, reproducirse, postear todo en Facebook, dejar herencia y morir. Nuestra existencia debe valer la pena para algo más que acumular éxitos y riqueza, nuestra energía debe servir para algo más que medirnos constantemente unos a otros por la cantidad de éxitos y fracasos.

¨Ser el hombre más rico del cementerio no es lo que más me importa… Ir a la cama a la noche diciendo “hemos hecho algo maravilloso” es lo que realmente me preocupa.¨ Steve Jobs

El talento que tenemos para trabajar incansablemente, el mundo lleno de oportunidades que está a nuestro alcance, la capacidad que tenemos para tomar nuestras propias decisiones, la energía de la cual gozamos por el mero hecho de ser jóvenes, nuestros ideales, nuestra capacidad de razonar, de encontrar soluciones, los contactos que tenemos, la felicidad de la juventud de la cual aún nos alimentamos, deben ser herramientas para convertir nuestras vidas en existencias con propósito.

Y es que el propósito de nuestras vidas debe ser ¨transformar el mundo¨, ¨hacer algo maravilloso¨, ¨mejorar nuestra comunidad¨.

¨Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, luego es el mundo el que lo cambia a uno¨ Mafalda.

Debemos incentivarnos unos a otros a tener un verdadero propósito en nuestras vidas, si nos detenemos un momento a pensar en la cotidianeidad de nuestras vidas, el esfuerzo que le ponemos al trabajo, en como pasamos nuestros dias, si hacemos una lista de nuestros éxitos y fracasos, si revisamos nuestras cuentas bancarias, nuestras edades, nuestros planes de vida y luego nos ponemos a pensar en cómo vamos a usar todas estas herramientas para hacer de este mundo un lugar mejor, sería un buen lugar por donde comenzar.

Estamos aquí y ahora por algo, algo más grande que nosotros mismos, tenemos la capacidad y la oportunidad de hacer lo que queramos, tenemos la obligación generacional de utilizar nuestra juventud para ¨hacer algo maravilloso¨ y mejorar lo más que podamos nuestro entorno. De qué sirve ser jóvenes y exitosos si no utilizamos nuestra energía en un propósito mayor?

¨ Ahora mismo lo nuevo son ustedes, pero algún día no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Siento ser tan dramático, pero es muy cierto.¨ Steve Jobs.