¿Culpa o responsabilidad?

— Mi ex fue la culpable de todos mi males — . Me repetía una y otra vez. — Tiene que pagar por ello. El mundo tiene que saber que anda suelta — .

¡Vale!. Estuve meses con ese rollo y aunque en efecto, ella tuviese la culpa de haber mentido y engañado, la responsabilidad de salir adelante era sólo mía.

La culpa hoy en día juega un doble rol, y a menudo se confunde con responsabilidad. Usamos la culpa como arma arrojadiza, como evasión a nuestra propia responsabilidad.

Durante la depresión, empecé a hacer una tabla con diferentes tareas o cosas que pasaron. Esta tenía, desde tener la casa limpia, a tener buena comunicación en pareja, o solucionar problemas, médicos, o amistades.

Fui uno por uno pensando de quién era la culpa y de quién la responsabilidad. -El escribirlo me ayudaba para escapar el bucle del odio hacia ella.-

Como la mayoría de los problemas fueron sus mentiras, ella asumía responsabilidad cada vez que hablábamos . Cuando dijo de cumplir las normas de convivencia, asumió la responsabilidad de cumplirlas. Cuando dijo que estaba enferma, asumió la responsabilidad de ir al médico.

Poco a poco iba apareciendo un patrón. Ella era culpable y responsable de arreglar la situación. Pero nunca lo hizo. Aceptar la responsabilidad y decirme a la cara que yo no le importaba se ve que era más difícil que seguir la mentira.

Pero ella ya no estaba. Ella estaría seguro feliz, con su “confesor” o enamorada de otro pobre inocente. O igual murió. Y yo, como perro fiel, esperando como un gilipollas, a que ella actuase responsable.

Estaba tan enfocado en el odio, que se me olvidó una parte fundamental de la lista: Yo.

Si que era verdad que la culpa de que yo no hablase con los amigos fuese suya. Pero la responsabilidad de arreglar eso, era mía.

Si que era verdad que ella se comprometió a ayudarme en casa, pero la responsabilidad de echarla de casa fue mía.

La culpa de mi depresión era de ella. El que hubiese sido honesta conmigo me hubiese ahorrado mucho sufrimiento. Pero el aprender a vivir, a ser feliz de nuevo, era única y exclusivamente mi responsabilidad. Estaba bien que tuviese odio, pero yo estaba en un hoyo y yo era el único responsable de salir de el. Era culpa de mi ex que no tuviese ahorros, pero era mi responsabilidad ver como seguir adelante.

El único responsable de mi supervivencia, así como de mi felicidad soy yo mismo. Da igual que mierda me caiga encima y menos de quien sea la culpa. Primero asumo mi responsabilidad de arreglar lo que sea y luego, si merece la pena prevenir que vuelva a pasar, analizar las causas, o lo que hoy llamamos la culpa.